Javier S�nchezEnviado especial Nueva YorkActualizado S�bado,
agosto
23:11Un c�ctel Honey Deuce, vodka con lim�n y licor de frambuesa, 23 d�lares. Un lobster roll, es decir un perrito de bogavante, 40 d�lares. Seis nuggets acompa�ados de caviar Petrossian, 100 d�lares. El tenis nunca ha sido un deporte barato, pero en los �ltimos a�os se est� viviendo un nuevo fen�meno: su Coachella-fication, como lo bautiz� The Guardian, su conversi�n en algo parecido al festival de Coachella. Al tradicional componente aspiracional de estar en las gradas de un Grand Slam se le ha sumado la abundancia actual de influencers y la mezcla ha hecho que su acceso sea prohibitivo y que haya cambiado el perfil de los espectadores. Ahora hay m�s j�venes, s�, pero menos amantes del juego. El US Open que empieza hoy es el ejemplo absoluto.Mientras los clubes de tenis de la ciudad denuncian que sus jugadores de categor�as inferiores no pueden conseguir entradas, el ticket m�s barato ya supera los 300 d�lares -un precio tambi�n impulsado por la reventa legal de Ticketmaster y webs similares-, en los actos previos ya han desfilado por Flushing Meadows creadores de contenido de multimillonarios seguidores adem�s de actores y actrices o la omnipresente Anna Wintour y en las tiendas de los alrededores los precios son exagerados. S�, se venden seis nuggets con caviar a 100 d�lares. Y s�, son todo un �xito. Hasta el alcalde, Zohran Mamdani, ha aprovechado para hacer campa�a y prometer 1.000 entradas a precio reducido -100 d�lares cada una- para los vecinos. Pero otra cosa es lo que ocurre en la pista.Tan de moda como escaparate, el tenis vive en una paradoja. Con todo el car�simo jaleo que le rodea, el deporte se ha difuminado. Mucho show, poco espect�culo. Un calendario sobrecargado e intercambios de golpes a toda velocidad han provocado la ausencia prolongada de las estrellas -ahora falta Jannik Sinner como durante cuatro meses falt� Carlos Alcaraz- y una ca�da del inter�s general. La �ltima final de Roland Garros, entre Alexander Zverev y Flavio Cobolli, fue la menos vista en televisi�n en 20 a�os y los dos Masters 1000 precedentes, Canad� y Cincinnati, marcaron baj�simos n�meros de audiencia. La temporada ten�stica alcanz� su cenit all� en enero con aquellas semifinales del Open de Australia y desde entonces ha habido m�s sustos que asombros. De ah� la dependencia de un hombre, Alcaraz, para lo que vendr� estos d�as.Gancho en la previa��Salvar� Carlos Alcaraz el US Open?"�, se preguntaba hace unos d�as el Wall Street Journal. �El tenis necesita desesperadamente el impulso del showman Carlos Alcaraz�, afirmaba esta semana el Times. La vuelta del espa�ol es el reclamo principal del torneo. El ahora n�mero tres del mundo, que no compite desde el 14 de abril, cuando se retir� del Trofeo Conde de God� con una lesi�n en la mu�eca derecha, regresa directo a un torneo 'grande', al mejor de cinco sets, sin un solo set oficial en las piernas, ante el ruso Roman Safiullin, rival inc�modo en pista dura para semejante estreno (este lunes, sobre las 19.00 horas). Su perspectiva es borrosa, pero el tenis y el US Open necesitan que vaya pasando rondas porque sin �l se cae el cartel y las audiencias se quedar�n sin gancho.SARAH STIERGetty Images via AFPToda la promoci�n previa ha corrido de su parte, desde su uni�n con Serena Williams en el dobles mixto como principal atractivo de la Fan Week previa a su melena al viento como la imagen m�s usada en la carteler�a oficial, en las publicidades de Nike por la ciudad y en las promociones de ESPN, cadena que emite el torneo en Estados Unidos. Si alcanza la segunda semana, la narrativa de un regreso exitoso centrar� la atenci�n. Si no lo logra, el tenis, pese a todo lo instagramable que se ha vuelto, volver� a sufrir una ca�da de n�meros.La oportunidad de DjokovicPorque m�s all� de �l, pocas historias parecen capaces de atraer al espectador espor�dico. Sue�a el p�blico estadounidense con el primer Grand Slam para un tenista del pa�s desde 2003, cuando lo logr� Andy Roddick, con Ben Shelton como principal aspirante esta vez, como sue�a Rafa J�dar con llegar a los partidos decisivos tras una magn�fica gira americana, aunque la opci�n con m�s sentido apunta a Novak Djokovic, que debuta la madrugada de este domingo al lunes ante el argentino Mariano Navone (sobre las 01.00 horas, Movistar). El serbio tiene ante s� otra oportunidad de conquistar su grande n�mero 25, aunque llega lejos de su mejor nivel y necesita, como Alcaraz, dosificar esfuerzos en las primeras rondas.El sorteo, adem�s, los ha colocado en la misma mitad, por lo que podr�an cruzarse en semifinales. Es el partido con el que sue�a el deporte, uno de aquellos que agolpan a millones de seguidores frente al televisor. Si no se da, al tenis convertido en Coachella podr�a tener que conformarse de nuevo con las fotos de los influencers y sus caprichos en las gradas. Los c�cteles Honey Deuce, los lobsters rull y los seis nuggets con caviar Petrossian por 100 d�lares.















