ExplicativoSavia, un emprendimiento de egresadas de la Universidad de los Andes, busca facilitar un diagnóstico oportuno y evitar tratamientos inadecuados.Un tratamiento inadecuado puede generar consecuencias adicionales como la resistencia antibacteriana. Foto: iStockPERIODISTA29.08.2026 14:23 Actualizado: 29.08.2026 14:23
Las infecciones vaginales hacen parte de la cotidianidad de muchas mujeres. Se estima que 800 millones de mujeres sufren un episodio de estas patologías al año. Sin embargo, pese a su alta frecuencia, aún no existen pruebas de fácil acceso que permitan realizar un diagnóstico en casa. Esto puede llevar al uso de tratamientos genéricos que no distinguen entre las tres causas más comunes de estas infecciones —bacterianas, parasitarias y micóticas—, lo que dificulta un manejo adecuado.Asimismo, un tratamiento inadecuado puede generar consecuencias adicionales como la resistencia antibacteriana, complicaciones asociadas con infecciones mal tratadas, especialmente durante el embarazo, y afectaciones a la flora vaginal.Frente a esta problemática, Savia, un emprendimiento conformado por egresadas de la Universidad de los Andes, desarrolló una prueba casera capaz de detectar infecciones vaginales en 15 minutos y determinar si su origen es bacteriano, parasitario o por hongos. La solución, que hoy es la única finalista latinoamericana del Hult Prize (un premio internacional que otorga hasta un millón de dólares), busca reducir el uso inadecuado de medicamentos, facilitar el acceso a un diagnóstico oportuno y ampliar las alternativas de atención médica desde casa.El prototipo de Savia, creado por las ingenieras biomédicas Andrea Gómez (24 años) y María Gabriela Mejía (27 años), funciona mediante una tecnología conocida como prueba de flujo lateral, basada en papel y utilizada también en otras pruebas rápidas como la del covid-19. En este caso, el dispositivo incorpora anticuerpos funcionalizados capaces de reconocer los microorganismos asociados con los tres tipos de infecciones vaginales.La información que entrega el prototipo es uno de los elementos que sus creadoras consideran más importantes. No se trata solamente de establecer si existe una infección, sino de diferenciar su origen. Las tres posibilidades que contempla la prueba pueden producir síntomas similares (flujo anormal, irritación o picazón), pero requieren tratamientos diferentes.Esta propuesta las llevó a ser seleccionadas entre 18.000 emprendimientos que se postularon alrededor del mundo al Hult Prize.Implementación de inteligencia artificial Tras el desarrollo del dispositivo, desde Savia trabajan ahora por incorporar la inteligencia artificial. La idea es que las usuarias puedan tomar una fotografía de la prueba con su celular y el modelo de IA se encargaría de reconocer el resultado y ayudar a interpretarlo, de manera que la lectura no dependa únicamente de que la persona sepa identificar correctamente las líneas que aparecen en el dispositivo.A partir de allí, la aplicación podría ofrecer información sobre el resultado y orientar a las usuarias hacia una consulta médica si la necesitan. El objetivo es que el dispositivo no sea únicamente una herramienta para obtener un resultado, sino que pueda convertirse en un punto de entrada a servicios de salud.La combinación de diagnóstico rápido e inteligencia artificial busca resolver además una limitación de algunas pruebas que ya existen. Actualmente pueden encontrarse soluciones que intentan determinar si una mujer tiene una infección vaginal mediante indicadores de pH. Sin embargo, este tipo de pruebas no necesariamente tiene la sensibilidad requerida para diferenciar entre algunas de las causas más frecuentes.Aunque el dispositivo todavía no está disponible comercialmente, sus desarrolladoras aseguran que están más cerca que nunca de llevarlo al mercado.REDACCIÓN VIDA DE HOY Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







