Contenido automatizadoAunque parecen inofensivas, estas sustancias actúan directamente sobre el reloj biológico del cuerpo y pueden generar consecuencias no deseadas.La hormona es secretada por el cuerpo humano de manera natural cuando la luz ambiental se reduce. Foto: IstockPERIODISTA29.08.2026 10:22 Actualizado: 29.08.2026 10:22

Es muy común que, para intentar conciliar el sueño, cada vez más personas recurran a suplementos de melatonina, un producto muy accesible que a menudo se vende en forma de gomitas. Sin embargo, su consumo habitual y sin control puede alterar el funcionamiento natural del organismo.El profesor de Enfermería de la UNIE Universidad de España, Jesús Fernández Felipe, advierte sobre los riesgos de convertir esta ayuda en un hábito permanente. La hormona es secretada por el cuerpo humano de manera natural cuando la luz ambiental se reduce, sirviendo como la señal biológica clave para sincronizar nuestro reloj interno con el inicio de la noche.Debido a este mecanismo, tomar una dosis justo en el momento de meterse en la cama o aumentar la cantidad de consumo no garantiza un mejor descanso. La eficacia del producto depende del momento exacto de la toma, la dosificación adecuada y las características particulares de cada persona.El abuso de estos productos o su ingesta sin supervisión médica puede desencadenar diversas reacciones adversas. La evidencia científica muestra que el consumo desmedido de melatonina puede generar los siguientes síntomas:NáuseasMareosIrritabilidadSueños intensosDesorientaciónMolestias gastrointestinalesDisminución de la capacidad de atenciónDolor de cabezaSomnolencia durante el díaLos efectos secundarios de la melatonina en el cuerpoEl profesor Jesús Fernández, en declaraciones recogidas por el medio La Vanguardia, señala que “un uso excesivo puede producir somnolencia durante el día, dolor de cabeza o una reducción de la capacidad de atención”. Asimismo, el especialista enfatiza que esta sustancia “no debería convertirse en una rutina indefinida sin conocer la causa del problema del sueño”, sobre todo cuando se ha vuelto un hábito prolongado durante semanas.Un estudio difundido en The Journal of Clinical Pharmacology reflejó las fallas frecuentes al momento de usar este compuesto: solo el 8,8 por ciento de los usuarios analizados cumplía con los siete criterios metodológicos de rigor fijados por los investigadores para su ingesta.A los inconvenientes físicos se suma un factor de dependencia psicológica. Cuando una persona necesita tomar el suplemento durante meses, el cerebro tiende a asociar el acto de dormir con la obligación de ingerir el producto, creando la falsa creencia de que es imposible conciliar el sueño por medios propios.Frente a cuadros de insomnio crónico que persisten en el tiempo, los especialistas aclaran que la melatonina no representa la solución principal. El tratamiento de primera línea continúa siendo la terapia psicológica, mientras que el uso de cualquier formulación hormonal debe ser evaluado por un médico según la edad, el trastorno específico y las condiciones particulares de cada paciente.*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista. Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.