México busca dar el salto de gran consumidor de videojuegos a hub desarrollador para integrarse al ecosistema global de una industria que genera más de 255 mil millones de dólares anuales pero que cada vez demanda producciones más sofisticadas y narrativas complejas, y la inteligencia artificial (IA) puede convertirse en ese “champiñón” que los lleve al siguiente nivel.
De acuerdo con expertos consultados por MILENIO, el país cuenta con talento técnico y capacidad creativa para desarrollar propiedad intelectual, pero los estudios independientes todavía enfrentan dificultades para conseguir financiamiento, construir modelos de negocio e internacionalizar sus proyectos, temas en los que la IA puede convertirse en una herramienta para acelerar procesos y permitir que equipos pequeños hagan más con recursos limitados.“Una barrera es un tema de financiamiento, desarrollar un videojuego no es una cosa sencilla que sucede de la noche a la mañana, requiere mucho tiempo, capital y conseguir inversión para los estudios independientes”, señaló a MILENIO Isabel Gil, jefa de artes para el British Council en México.Actualmente existen 44 estudios activos de desarrollo de videojuegos en México, que generan cerca de 600 empleos directos, de acuerdo con Alberto Piedras, analista de Investigación de Mercados de The Competitive Intelligence Unit (The CIU).








