0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialCeuta aparte, ha sido ésta una semana jugosa en dos asuntos de debate rabioso. Lo del ático de superlujo de la Comunidad de Madrid para Isabel Díaz Ayuso y lo del fichaje de la chisposa Erola Jons, supuestamente para dar vidilla a la Vuelta ciclista a España.Fíjense que hay parecidos razonables entre las dos historias.Isabel Díaz Ayuso (izquierda) y Erola Jons .LVEPara empezar, ambas protagonistas –una de Madrid, otra de Sant Fruitós de Bages– han hecho de su irreverencia un rasgo señero de identidad. Hasta los acontecimientos de estos días, las dos habían sido tractores de masas con viento en las velas y verbo arrabalero.La una, consagrada en el Olimpo político de Madrid (mayoría absoluta en 2023). La otra, ungida diosa en las redes sociales (6,5 millones de seguidores). Se parecen entre ellas como un huevo a una castaña, aunque sí tienen algo en común: una altivez que en la primera suele derivar en soberbia y en la segunda, en ignorancia.Más parecidos razonables.A Ayuso no podía salirle peor la compra pública del ático. Algunos ya avanzan que le pasará factura electoral. A Erola la influencer –y dícese actriz– se le augura una pronta caída en desgracia.Pero vayamos a los hechos.En abril, la empresa pública Planifica Madrid adquiere una vivienda en el barrio de Chamberí como residencia oficial de la presidenta. ¡Por 6,3 millones de euros! Un ático deslumbrante de 480 m2,con 200 de terraza. ¿Alguien se imagina un pisito así y lo relaciona con unas dependencias administrativas? No, claro que no. ¿Por qué ese ático en concreto? ¿Por qué un ático y no un local? ¿Por qué se descarta alguna de las sedes que ya posee la Comunidad de Madrid? ¿Quién toma la decisión?Los ciudadanos asisten estupefactos a la total ausencia de la más mínima explicación coherente por parte del equipo de Ayuso. Que la Comunidad ponga a la venta el piso de marras no sofoca las llamas y ya veremos si todo acaba en un enredo jurídico. Ni “chao pescao” ni gaitas. Supongo que habrá quienes apoyen tamaño desatino, pero yo no los encuentro.Entre la compra pública del ático y el fichaje de una influencer para la Vuelta, hay parecidosComo tampoco encuentro a nadie que le agraden los comentarios de Erola Jons sobre las mallas ajustadas del “guapo Pogachitar” (Tadej Pogačar). Ni a un solo aficionado al ciclismo. Es indefendible entregar en bandeja a una “creadora de contenido” (contenido basura) un espacio de deporte profesional para que lo convierta en escenario de meme. Aún se espera una respuesta lógica por parte de la Vuelta de por qué pensaron que era una buena idea. Esta competición ciclista recibe cada año, en financiación institucional, 4,7 millones solo en contratos directos y subvenciones estatales.El ático de Ayuso, el show de Erola Jons... Y el sentir general de los ciudadanos de que nos toman por bobos. Ese sí que es un parecido razonable entre estas dos historias marcianas. No, no todo vale con el dinero público. El dinero de todos.Lee tambiénPeriodista. Redactora jefa en Sociedad. Antes, en Política, Cultura y Vivir. Premio Comunicació i Benestar Social del Ayuntamiento de Barcelona (1998). Colaboradora en RAC1. Premio Pedro Vega de Periodismo (2025)
Ayuso, Erola Jons y el dinero de todos, por Susana Quadrado
Ceuta aparte, ha sido ésta una semana jugosa en dos asuntos de debate rabioso. Lo del ático de superlujo de la Comunidad de Madrid para Isabel Díaz Ayuso y lo del fichaje de la chisposa Erola Jons, supuestamente para dar vidilla a la Vuelta ciclista a España. Fíjense que hay...













