NoticiaGustavo Santaolalla, durante su presentación en el Teatro Pablo Tobón Uribe, de Medellín. Foto: José Luis Tobón @josepho_to Cortesía Teatro Jorge Eliécer GaitánDIRECTOR DE LA ESCUELA DE PERIODISMO / DIRECTOR DE 'EL CAFÉ DE HOY' / DIRECTOR DE PÓDCASTS28.08.2026 22:58 Actualizado: 28.08.2026 23:05
Antes de 'Diarios de Motocicleta' –banda sonora de 2005 con la que ganó un Bafta y varios premios más– y de la música para la serie 'The Last of Us' (2023), incluso de su aparición musical en las películas '21 gramos' (2003), 'Secreto de la montaña' (2005) o la mexicana 'Amores perros' (2000), Gustavo Santaolalla ya había sembrado en Hollywood la inquietud por el ronroco con la película 'The Insider' ('El informante', 1999). Para ella, el director Michael Mann insistió en incluir una pieza titulada 'Iguazú', del compositor argentino, porque entendió que no sonaba latinoamericana, sino que tenía una impronta minimalista y universal.Fue en esa cinta protagonizada por Al Pacino y Russell Crowe que apareció por primera vez en el séptimo arte este instrumento boliviano de la familia del charango y del cual Santaolalla se ha convertido en un embajador, con esta canción que era parte del álbum 'Ronroco', publicado en 1998, que el artista ha vuelto a interpretar en vivo y trae hoy al Teatro Jorge Eliécer Gaitán, en Bogotá. El jueves lo presentó en el Pablo Tobón Uribe, en Medellín.En diálogo con EL TIEMPO, Santaolalla, reconocido por proyectos diversos que se pueden ver hasta antagónicos, como la banda de rock folclórico Arco Iris, así como el tango electrónico de Bajofondo, pero también como productor de trabajos de León Gieco, Juanes, Divididos y Café Tacuba, contó cómo ha sido este viaje en paralelo con el ronroco y los encantos que lo llevaron al cine. “En realidad, ese álbum contiene grabaciones que acumulé durante 13 años de mi vida. O sea, ¿entendés? la relación tan íntima que yo tenía con el instrumento y con esa música, que no era una cosa que yo hacía y que la puse en discos o que la toqué, ¿viste? No, era una cosa que era para mí, yo la hacía como algo muy personal mío, de búsqueda mía”, explica.'Iguazú', del álbum 'Ronroco', 1998. Foto:El legado de Jaime TorresUna figura que ejerció fuerte influencia en este encuentro del músico con el ronroco, del que también son exponentes Los Kjarkas, de Bolivia, fue Jaime Torres: “Fue (en esa exploración) cuando conocí al gran charanguista, ¿viste? Cuando explico esto acá en Estados Unidos y cuento esta historia, digo que Jaime Torres era como ‘el Ravi Shankar del charango’”. LEA TAMBIÉN Torres, tucumano de nacimiento y fallecido en el 2018, era uno de los puentes culturales entre Argentina y Bolivia: “Yo lo veía a él tocar por televisión cuando era chico en distintos programas, tocando la 'Misa criolla', 'Mujeres argentinas' y otras cosas; siempre le tenía una admiración total y cuando mi carrera de productor empezó a florecer, me convocaron para hacer un compilado de toda su carrera, entonces me dio la oportunidad no solo de escuchar 400 grabaciones de Jaime, sino también de conocerlo”.No existe ninguna regla, también es lo que vengo tratando hace años con el charango, que es de sacarlo de que solo esté asociado con una música folclórica.Jaime TorresFigura recordada de la música latinoamericanaFue entonces, en medio de una curiosa anécdota que el ronroco de Santaolalla ganó la bendición: “Por un lado, me moría de ganas de mostrarle lo que yo hacía y, por otro, me daba un poco de vergüenza, por distintos motivos. Entonces, un día se lo di y le dije: ‘Jaime, esto es algo que hacen unos amigos míos…’ A los tres días me llamó y me dijo: ‘El que toca acá sos vos, tú a mí no me engañas. ¿Por qué no me lo quisiste mostrar?’ Entonces le dije que lo que pasa es que yo toco con una técnica totalmente distinta a como tocan ustedes y mis composiciones no necesariamente son de música andina; a veces parecen de África o de Asia o del este de Europa, a veces suena como de la Pampa y no de los Andes”.Gustavo Santaolalla, durante su presentación en Medellín el pasado 27 de agosto. Foto:José Luis Tobón @josepho_toLa respuesta de Torres fue determinante para que el ronroco fuera el norte, me dijo: ‘No existe ninguna regla, también es lo que vengo tratando hace años con el charango, que es de sacarlo de que solo esté asociado con una música folclórica’. Y es algo de lo que me siento muy orgulloso de haber logrado”.“Por ejemplo, nunca alguien me ha dicho ‘¡Qué lindo ese instrumento andino que usás en The Last of Us! ¡Nunca! Se logró darle al instrumento un estatus como el de una guitarra, un piano. Sí, por momentos puede tocar algo andino, pero puede tocar cualquier otra cosa”, explica. LEA TAMBIÉN Una de las garantías de la internacionalización del ronroco la trajo la aparición de un sello discográfico sinónimo de gran prestigio y casa de los músicos minimalistas: Nonesuch, de Alemania. En su catálogo han estado Philip Glass y Steve Reich, o el Kronos Quartet. Ese fue el puente a las radios universitarias de Estados Unidos.También por “los ‘sincronícitis’ de la vida”, dice: una amiga lo presentó con Alejandro González Iñárritu. Allí llegó a 'Amores perros', pero también llegó Mann. “Con The Insider se me abrió el mundo del cine de repente”, cuenta con emoción Santaolalla.Desde entonces, el álbum 'Ronroco' se convirtió en pieza para coleccionistas, pero fue con el aniversario 30 del proyecto que se encendió el año pasado la idea de montar un en vivo acústico. Ha dado para todo, incluyendo reedición en vinilo y hasta ¡un perfume!:“Llevamos el ronroco a Milán, lo metimos en una cámara de vacío, sacamos las esencias del cedro y el abeto y ahí empezamos, y por último armamos este concierto muy especial”, concluye Santaolalla.“Llevamos el ronroco a Milán, lo metimos en una cámara de vacío, sacamos las esencias del cedro y el abeto y ahí empezamos (un perfume).Gustavo santaolallaCompositor y artista argentinoEl también realizador del documental 'Rompan todo', sobre la historia del rock suramericano, concluye que el ronroco va más allá del minimalismo: “Creo que mi música tiene por momento cosas que se relacionan con eso, pero se relaciona más por ahí con la música del guitarrista portugués Carlos Paredes... Creo que va con la parte cardíaca, el corazón. La música minimalista a veces no pasa por ahí, ¿viste?”.Cuándo y dóndeEl recital es hoy, a las 8 p. m., en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Boletas desde 171.000 hasta 344.200 pesos, más el servicio. CARLOS SOLANOEL TIEMPO LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









