Al son de tambores, los uruguayos dieron el último adiós a Rubén “Negro” Rada, máximo representante del candombe, fallecido el miércoles a los 83 años. Esto sucedió ayer en Montevideo. Desde los barrios Sur y Palermo de esa ciudad –epicentro del candombe–, partió el cortejo fúnebre que terminó pasado el mediodía con el deposito de los restos de Rada en un cementerio local. En la apertura del recorrido una cuerda de tambores rindió honores a su percusionista más prestigioso. “Es inevitable no estar triste y no emocionarse, dejó un legado enorme para nuestra cultura afro que pudo trascender hacia otras partes del mundo” , dijo Nicolás Soto, constructor de 44 años que se acercó a despedir a su ídolo. Muriendo de plena. La muerte de Rada fue a causa de una neumonía. Y la conmoción se dio tanto en Uruguay como en Argentina donde él supo ser un músico que trascendió generaciones. De hecho, en varios canales de streaming argentinos –la mayoría conducidos por gente sub40– pasaron de la emoción a la risa recordando anécdotas contada por Rada en las entrevistas que dio en diferentes programas. Incluso el periodista Nicolás Gutman, puso al aire en el streaming Gelatina, un fragmento de que parece fue el último reportaje de Rubén Rada en Argentina. En dicho recorte, el músico uruguayo habla de la cercanía de la muerte con el mismo tono y sentimiento que Muriendo de plena, su hit del año 2000: Cuando yo me muera / No quiero canto mi pena/ Prefiero que se me velen / Bailando una rica plena/ Y si no me muero / Tampoco me hago problema/ Porque tengo todo el tiempo/ De bailar hasta que muera /No quiero a la gente /Todita de negro/Prefiero de rojo...
El adiós al popular Rubén Rada
Al son de tambores, los uruguayos dieron el último adiós a Rubén “Negro” Rada, máximo representante del candombe, fallecido el miércoles a los 83 años. Esto sucedió ayer en Montevideo. Desde los barrios Sur y Palermo de esa ciudad –epicentro del candombe–, partió el cortejo fúnebre que terminó pasado el mediodía con el deposito de los restos de Rada en un cementerio local. En la apertura del recorrido una cuerda de tambores rindió honores a su percusionista más prestigioso. “Es inevitable no estar triste y no emocionarse, dejó un legado enorme para nuestra cultura afro que pudo trascender hacia otras partes del mundo” , dijo Nicolás Soto, constructor de 44 años que se acercó a despedir a su ídolo. Muriendo de plena. La muerte de Rada fue a causa de una neumonía. Y la conmoción se dio tanto en Uruguay como en Argentina donde él supo ser un músico que trascendió generaciones. De hecho, en varios canales de streaming argentinos –la mayoría conducidos por gente sub40– pasaron de la emoción a la risa recordando anécdotas contada por Rada en las entrevistas que dio en diferentes programas. Incluso el periodista Nicolás Gutman, puso al aire en el streaming Gelatina, un fragmento de que parece fue el último reportaje de Rubén Rada en Argentina. En dicho recorte, el músico uruguayo habla de la cercanía de la muerte con el mismo tono y sentimiento que Muriendo de plena, su hit del año 2000: Cuando yo me muera / No quiero canto mi pena/ Prefiero que se me velen / Bailando una rica plena/ Y si no me muero / Tampoco me hago problema/ Porque tengo todo el tiempo/ De bailar hasta que muera /No quiero a la gente /Todita de negro/Prefiero de rojo...











