Publicidad28 de agosto, 2026 - 11h20Rubén Rada fue despedido este jueves en Montevideo como había imaginado su propia partida: con música y baile. El cantante, compositor y percusionista uruguayo, fallecido a los 83 años, recibió el último adiós en el Palacio Legislativo, donde familiares, amigos, artistas, autoridades y seguidores se reunieron para homenajear su trayectoria.Una de las escenas más emotivas ocurrió cuando comenzó a sonar “Muriendo de plena”, una de las canciones más reconocidas del artista y parte del álbum Quién va a cantar. Sus seres queridos se abrazaron y cantaron el tema, mientras quienes esperaban en las escalinatas del Palacio Legislativo también lo coreaban.La canción había dejado expresado el deseo de Rada sobre cómo quería ser despedido: “Cuando yo me muera, / no quiero llanto ni pena. / Prefiero que se me vele / bailando una rica plena”. Su familia cumplió así con aquella petición.PublicidadEl velatorio comenzó en las primeras horas de la tarde, cuando las puertas del Palacio Legislativo se abrieron para que los uruguayos pudieran acercarse a despedir al músico. Junto al féretro estuvieron su esposa y sus tres hijos, acompañados durante la jornada por distintas personalidades que llegaron para expresar sus condolencias.Los asistentes también dejaron flores y otros objetos como ofrenda. Entre ellos apareció una manzana, un gesto que llamó la atención de la exvicepresidenta Lucía Topolansky, quien contó que Las manzanas es su canción preferida de Rada.Los mensajes escritos que quedaron en el lugar reflejaron el cariño de sus seguidores. Entre las frases dedicadas al artista estuvieron: “Negro querido: serás eterno como el tiempo y florecerás en cada primavera” y “Rada: siempre estarás en la música que acompaña a tu pueblo”.PublicidadPublicidadEntre quienes llegaron para acompañar a la familia estuvieron el cantante argentino León Gieco, el músico argentino Ricardo Mollo y la cantante y actriz uruguaya Natalia Oreiro.El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, también acudió al Palacio Legislativo junto con su esposa. Al conversar con la prensa, destacó que la despedida con música y baile cumplió con lo que Rada había pedido en vida. “Pobres de nosotros que hiciéramos otra cosa”, indicó.Orsi también expresó su deseo de que los uruguayos mantuvieran vivo el espíritu positivo que caracterizó al músico. Según el mandatario, Rada “era el más uruguayo de todos, pero con características inusuales”, porque tenía la capacidad de transformar la melancolía en alegría. Para Orsi, los tiempos actuales empujan al mundo a “contagiarse un poco más” de ese espíritu.Otro de los dirigentes que llegó a despedirlo fue el expresidente Julio María Sanguinetti, quien destacó el vínculo que Rada construyó con la identidad y los sentimientos de los uruguayos.A lo largo de la jornada, los uruguayos continuaron ingresando al Palacio Legislativo para despedir al artista, reconocido por su capacidad para fusionar ritmos como el candombe, el jazz y el rock. Su relación con el candombe comenzó desde muy temprano: tenía apenas 10 años cuando formó parte de la comparsa Morenada.La despedida también estuvo marcada por las palabras de su hija, la cantante Lucila Rada, quien pidió que la música y la historia de su padre permanecieran entre los uruguayos: “Por esas ganas que tenía él de vivir (pido que) lo tengan en sus corazones y lo hagan vivir por siempre. Que les transmitan su música, su humanidad y el esfuerzo de vida a sus hijos. Que todas las personas que estén en una cama o deprimidas o tristes escuchen sus canciones y lean su historia y les sirva para algo. Que sea un papá para todo el Uruguay para siempre”. (E)Publicidad