Pedro Poza Maupain DinamarcaActualizado Viernes,

agosto

22:45Quienes deseen presenciar una nueva coronaci�n tradicional en Europa tendr�n que esperar al d�a, ojal� lejano, en que Carlos III del Reino Unido ceda el trono a su hijo Guillermo. La sucesi�n del trono de Noruega despu�s de la muerte del rey Harald V no incluir� una ceremonia de este tipo, sino una solemne bendici�n del nuevo monarca, Haakon VIII, en la Catedral de Nidaros (el nombre hist�rico de Trondheim, la tercera ciudad del pa�s).Efectivamente, el pa�s n�rdico aboli� la t�pica imposici�n de corona en su Constituci�n en 1908, sustituy�ndola por un acto religioso de consagraci�n. Igual, m�s o menos, que todas las monarqu�as europeas actuales con excepci�n de la brit�nica, la �nica que sigue llevando a cabo una coronaci�n propiamente dicha con toda su pompa y ceremonia.En la vecina Dinamarca el rey es proclamado por el primer ministro desde el balc�n del Palacio de Christiansborg. Ni siquiera se celebra un servicio religioso. En Suecia, el cambio de regente se realiza mediante un juramento y una declaraci�n en el Sal�n del Reino del Palacio Real en Estocolmo, as� como con un Te Deum, un servicio de acci�n de gracias, en la capilla del Palacio.En Pa�ses Bajos, el rey no se corona, sino que es investido durante una sesi�n conjunta del Parlamento en la Iglesia Nueva de �msterdam. Las insignias reales (corona, cetro y orbe) est�n presentes sobre una mesa, pero no se mueven de ah�. En B�lgica, donde no existen insignias reales f�sicas como una corona, el nuevo regente asume el cargo prestando juramento sobre la Constituci�n ante las dos c�maras del Parlamento.El procedimiento en Espa�a es parecido a los dos anteriores. El nuevo monarca es proclamado ante el Congreso, donde presta juramento sobre la Constituci�n. La corona y el cetro est�n presentes como s�mbolos, pero no hay ceremonia religiosa ni coronaci�n.La monarqu�a noruega tiene m�s de un milenio. Se remonta al a�o 872, en plena era vikinga, cuando Harald I, tambi�n conocido como Haraldr H�rfagri (Harald Cabellera Hermosa), hijo de Halfdanr Svarti (Halfdan el Negro), rein� sobre lo que m�s o menos puede considerarse como un territorio unificado. No obstante, aunque la instituci�n permaneci� legalmente vigente, Noruega perdi� su l�nea real propia y su independencia durante m�s de 500 a�os, de 1397 a 1905, un largu�simo periodo en que form� parte de varias uniones con sus pa�ses vecinos durante las cuales, de hecho, estuvo bajo dominio sueco o dan�s.Por lo tanto, la estructura formal y los protocolos que siguen a la sucesi�n de Harald V no tienen unas tradiciones tan prolongadas en el tiempo como las de otras monarqu�as europeas. Haakon VIII, convertido en rey en el mismo instante del fallecimiento de su padre, se ha reunido ya con el Gobierno en un Consejo de Estado extraordinario en el que ha presentado su promesa por escrito de reinar conforme a la Constituci�n, as� como ha dado a conocer su lema real, que seguir� siendo el hist�rico "Todo por Noruega", vigente desde que lo adopt� su bisabuelo, Haakon VII.Se espera que esta noche dirija un discurso televisado al pa�s para marcar el inicio del nuevo reinado y declarar el periodo de duelo nacional. Para el martes est� previsto que Haakon preste juramento ante el Parlamento noruego, el Storting.Entretanto, a las 18:30 horas de esta tarde, el f�retro de Harald ser� trasladado por su familia del Hospital del Reino al Palacio Real. Los reyes Haakon y Mette-Marit, la princesa heredera IngridAlexandra, la reina Sonia (viuda de Harald), el pr�ncipe Sverre Magnus (hermano menor de Ingrid Alexandra) y la princesa Marta Luisa (hermana mayor de Haakon) encabezar�n el cortejo.El f�retro de Harald ser� expuesto en la capilla del Palacio para que los noruegos puedan rendir su �ltimo homenaje. Posteriormente, la semana que viene, se celebrar� una misa de Estado en la Catedral de Oslo con la asistencia de miembros de familias reales y dignatarios extranjeros. El entierro tendr� lugar en la Capilla Funeraria Real de la Fortaleza de Akershus.En cuanto a la bendici�n en la Catedral de Nidaros de Haakon VIII y Mette-Marit, reina consorte, se trata de un rito eclesi�stico inaugurado en su formato moderno por Olav V en 1958 y continuado por Harald en 1991. Una ceremonia, sin fecha a�n, que mantiene la vinculaci�n hist�rica con Nidaros como santuario nacional. La Catedral est� construida sobre la tumba de San Olav, el rey vikingo que convirti� Noruega al cristianismo en 1024.Durante el servicio lit�rgico, el obispo invoca la bendici�n sobre los reyes para que les ayude en el desempe�o de sus funciones. La corona, el cetro y el orbe reales se exhiben solemnemente sobre un altar de la Catedral como s�mbolos de la historia y autoridad del reino.Haakon y Mette-Marit, siempre que la delicada salud de la nueva reina se lo permita (acaba de recibir un trasplante de pulm�n), emprender�n luego una gira por diversas regiones del pa�s, tradicionalmente a bordo del buque real Norge (Noruega), para estrechar lazos con la poblaci�n.