0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEstoy esperando septiembre por varias razones y una de ellas es el estreno de la última temporada de Babylon Berlin, una de las mejores series europeas de televisión de las últimas décadas y la recreación más ambiciosa de la Alemania de la República de Weimar desde Cabaret, de Bob Fosse y Liza Minnelli.La serie, basada en la novela Los caídos de marzo de Volker Kutscher, se estrenará el 10 de septiembre en Alemania. Las cuatro primeras temporadas describían el ocaso de la República de Weimar. La quinta entrega comienza el 30 de enero de 1933, el día en que Adolf Hitler es nom­brado canciller y empieza el derrumbe de las instituciones democráticas que aca­baría precipitando a Europa hacia una pesadilla. LVEl inspector Gereon Rath –Volker Bruch– y la amorosa Charlotte Ritter –Liv Lisa Fries– repiten su papel de policías berlineses. Y con ellos regresan el jazz, el sexo, la corrupción, los cabarets, el lujo, el crimen, la acosada comunidad judía, los comunistas, los socialdemócratas y las camisas pardas de los Sturmabteilung. La nueva temporada nos explicará cómo murió una democracia y cómo nació una dictadura. Será una introspección sobre cómo reacciona una persona corriente cuando el Estado democrático desaparece y se abren ante ella las puertas del infierno.La serie no puede llegar en un momento más oportuno, el momento en que Europa aún está a tiempo de evitar una deriva autoritaria que pretende mutilar el sueño de un continente unido donde se preserven las libertades individuales y los derechos civiles de sus ciudadanos.'Babylon Berlin' no es una serie sobre el pasado; es una advertencia sobre el presente Babylon Berlin no es, por lo tanto, una serie sobre el pasado. Es una advertencia sobre el presente y el recordatorio de que las democracias casi nunca mueren de un día para otro, sino por la suma de pequeñas renuncias, de indiferencias cotidianas y de ciudadanos convencidos de que siempre­ habrá alguien que las defenderá por ellos.Es el individuo, por sí solo, quien puede evitar caer en el abismo. Y solo lo logrará si se enfrenta abiertamente a la injusticia y a quienes, en nombre de minorías radicales, pretenden romper las reglas votadas libremente.Quizá por eso esta última temporada de Babylon Berlin servirá para recordarnos que ninguna sociedad está vacunada para siempre contra el autoritarismo.La historia no se repite, pero algunas veces se parece demasiado a lo que está pasando en el presente. Y lo más inquietante es preguntarse si nosotros reconoceríamos las señales de alerta y, en caso de hacerlo, cómo actuaríamos.