0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialDisney + ha estrenado la docuserie 11-S, unidos por la tragedia como conmemoración de los 25 años (!) de los atentados de las Torres Gemelas y del Pentágono. Producido por National Geographic y el Memorial del 11-S de Nueva York, el argumento es simple: que algunos sobrevivientes se reencuentren con los bomberos, policías, socorristas o voluntarios que les salvaron la vida. Es un ejercicio de gratitud que, intentando evitar excesos lacrimógenos, no siempre lo consigue. Y lo es tanto por los trucos narrativos como por la autenticidad de los sentimientos que afloran entre personas que, aunque parezca mentira, no se habían vuelto a ver desde aquel martes de septiembre del 2001.La foto de una víctima de los atentados del 11-S en el World Trade Center, rodeada de flores en los actos de conmemoración del noveno aniversario de los ataques terroristas de Nueva York LVDe la cronología de los hechos, lo sabemos casi todo. El corpus de imágenes sobre el 11-S es tan completo que, aunque no nos sorprende, refuerza el acierto del montaje. Los testimonios, en cambio, sí son una novedad y tienen una categoría que conviene situar en el contexto norteamericano. En todos los casos, los supervivientes confiesan que necesitan hablar con los que les salvaron, pero también pasa al revés.El elemento que une los testimonios de la serie es la gratitud de los protagonistasEl azar se impone como un nexo entre los recuerdos de unos y otros. La consultora, que llegó media hora antes al despacho porque quería hacer unas fotocopias. La militar del Pentágono, que saltó por la ventana sabiendo que un marine la cogería en brazos. O los ejecutivos, que, atrapados en un ascensor, salieron gracias a la determinación de un limpiador de las fachadas de vidrio de una de las Torres Gemelas, un polaco tan bondadoso que si saliera en una película de ficción nos parecería inverosímil. O la mujer que, muy mal malherida por los restos de avión que le cayeron encima, necesitó 18 meses de hospitalización y 50 operaciones –repito: 50– para salir adelante.¿Que la docuserie no analiza las secuelas políticas de los atentados? Es verdad. ¿Que es un ejercicio para reforzar el patriotismo a través de los buenos sentimientos? Puede que sí. ¿Que hay momentos en los que no hace falta subrayar las emociones con la música porque los testimonios ya son lo bastante conmovedores? Seguro. ¿Que a pesar de todo es un documental extraordinario sobre el paso del tiempo y las secuelas de la historia en la memoria individual y colectiva? También.