Pablo Scarpellini Los �ngelesActualizado S�bado,

agosto

00:52Con cada mercado alcista suelen surgir figuras que Wall Street acostumbra a encumbrar por su capacidad para pronosticar valores ganadores. Sucedi� con Cathie Wood y su ya c�lebre fondo ARK Innovation durante el repunte posterior al batacazo de las puntocom, o antes con Ryan Jacob y su Internet Fund. El hombre sobre el que ahora se posan los focos se llama Leopold Aschenbrenner, es alem�n, tiene 24 a�os y en poco tiempo hab�a logrado granjearse la reputaci�n de ser infalible en su apuesta por valores seguros en el campo de la inteligencia artificial. Hasta que el pasado mes de julio se le empez� a desinflar el globo.Una llamada a un inversor del fondo de Aschenbrenner, Situational Awareness, comenz� a encender las alarmas. Le propon�an la venta de un paquete de acciones de Anthropic antes de su salida a bolsa, uno de los activos m�s codiciados a nivel mundial. Algo no encajaba. Nadie vende acciones de una compa��a valorada en un bill�n de d�lares salvo que est� contra las cuerdas.Fue la primera se�al de una hecatombe que estaba por producirse. El desplome de las acciones ligadas a infraestructura de inteligencia artificial -nombres como SK Hynix o CoreWeave- golpe� al fondo por ambos lados de su apuesta: se empezaron a hundir sus posiciones largas mientras sub�an, en la direcci�n contraria a lo que necesitaba, sus posiciones cortas en empresas de software.Para saber m�sEl 30 de julio, Situational Awareness vendi� la pr�ctica totalidad de su cartera p�blica cotizada en un �nico bloque a Citadel, el fondo de Ken Griffin, seg�n report� primero The Wall Street Journal. En una carta a sus inversores, el propio Aschenbrenner compar� lo ocurrido con un p�nico bancario: "Os hemos fallado este mes", escribi�. Solo en julio, el fondo cay� un 67%. En apenas dos semanas, se esfumaron cerca de 35.000 millones de d�lares. El patrimonio gestionado pas� de 45.000 millones a poco m�s de 10.000 millones.Es una de esas historias de v�rtigo burs�til a caballo entre Wall Street y Silicon Valley, un relato que comenz� de la forma m�s inveros�mil: con un ensayo. En 2024, con apenas 22 a�os, Aschenbrenner public� Situational Awareness: The Decade Ahead, un texto de 165 p�ginas que auguraba una carrera imparable hacia la inteligencia artificial general y que se convirti� en lectura obligada en Silicon Valley. Meses antes, hab�a sido despedido de OpenAI, donde formaba parte del equipo de "superalineaci�n", tras una disputa interna sobre si la compa��a tomaba en serio los riesgos de seguridad de sus propios modelos -una salida que �l mismo discute hasta hoy-.Poco import� que no tuviera experiencia alguna manejando el dinero de terceros. En poco tiempo le empezaron a llover millones de d�lares. Inversores tecnol�gicos como Nat Friedman y Daniel Gross apostaron por Situational Awareness y su relato: comprar todo lo que alimentara la infraestructura de la IA -semiconductores, centros de datos, energ�a- y vender a corto las empresas de software que, seg�n su tesis, la propia IA acabar�a devorando.La apuesta funcion� de forma casi obscena: el fondo lleg� a subir m�s de un 1.000% desde su fundaci�n, un 439% solo en los primeros seis meses de este a�o, y su patrimonio bajo gesti�n escal� de 1.500 millones de d�lares a 45.000 millones en cuesti�n de meses. Wall Street empez� a llamarlo "el Nostradamus de la IA" por la obsesi�n con que miles de personas segu�an sus comentarios y publicaciones, convertido casi en figura de culto.Nacido en Alemania a principios de siglo, hijo de dos m�dicos, Aschenbrenner curs� el bachillerato en el John F. Kennedy School de Berl�n, un colegio biling�e germano-estadounidense. Ah� empieza lo poco convencional de su historia: con apenas 15 a�os convenci� a sus padres de dejarlo volar solo a Estados Unidos para matricularse en Columbia, donde eligi� un doble grado en Econom�a y Matem�ticas y Estad�stica.No fue un estudiante m�s. Se gradu� summa cum laude, entr� en la sociedad Phi Beta Kappa y fue nombrado John Jay Scholar, una de las distinciones m�s selectas de la universidad. En 2021, con 19 a�os, se gradu� como valedictorian: el primero de toda su promoci�n. Fue tambi�n en Columbia donde cofund� el cap�tulo local del movimiento de altruismo eficaz, la corriente filos�fica que marcar�a buena parte de su siguiente d�cada. Aschenbrenner se ha descrito a s� mismo, en su propia web personal, con una frase que suena casi a discurso fundacional: "Mi aspiraci�n es asegurar las bendiciones de la libertad para nuestra posteridad".Situational Awareness no ha desaparecido. Conserva unos 10.000 millones de d�lares, entre ellos la parte de su participaci�n en Anthropic que no lleg� a vender -valorada en unos 5.000 millones-, y el propio Aschenbrenner ha insistido en que las posiciones que le quedan ya no se financian con deuda, como hizo al principio, respaldado por los bancos con una fe ciega. Pero el aura de infalibilidad, esa que le vali� el apodo de Nostradamus, es lo primero que la Bolsa no perdona ni devuelve. A sus 24 a�os, Aschenbrenner pas� de ser la prueba viviente de que la inteligencia artificial pod�a convertirse en la mayor apuesta financiera de la d�cada a convertirse �l mismo en el ejemplo de manual sobre lo que ocurre cuando la convicci�n se olvida de dejarle sitio al escepticismo.