WASHINGTON (AP) — El gobierno del presidente Donald Trump ha tomado medidas para limitar las operaciones de un banco egipcio en Emiratos Árabes Unidos, acusando a la institución financiera de servir como un salvavidas económico para la cúpula de Teherán, mientras la guerra de Estados Unidos contra Irán cumple seis meses.En virtud de una nueva norma propuesta el viernes por el Departamento del Tesoro, las sucursales emiratíes de Banque Misr, el segundo banco más grande de Egipto, quedarían desconectadas del acceso al sistema financiero de Estados Unidos.La medida se produce tras el anuncio hecho esta semana por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, de una nueva campaña para presionar a los países que aún hacen negocios con la muy sancionada República Islámica a que rompan sus vínculos financieros o enfrenten represalias de Estados Unidos.

Al no llegar a imponer sanciones al banco egipcio, la decisión refleja la reticencia de la administración republicana a castigar a grandes socios comerciales que hacen negocios con Irán, entre ellos, China e India. Bessent dijo a los periodistas el lunes que quería que los países tuvieran la oportunidad de alejarse de Irán antes de que fuera demasiado tarde, en un intento por evitar trastocar el sistema financiero mundial.La norma estará sujeta a un periodo de 30 días para comentarios públicos antes de entrar en vigor, informó el Departamento del Tesoro.