NoticiaLos perros reaccionaron de forma distinta al observar a sus dueños y a personas desconocidas. Foto: iStock28.08.2026 13:33 Actualizado: 28.08.2026 13:33

Un gesto que suele pasar desapercibido podría revelar algo sobre la manera en que los perros perciben a las personas. Una investigación reciente encontró que estos animales modifican la frecuencia con la que parpadean cuando observan hacerlo a sus dueños, un comportamiento que abre nuevas preguntas sobre la comunicación entre ambas especies.El hallazgo fue realizado por investigadores de la Universidad de Parma y publicado en la revista científica Royal Society Open Science. El estudio analizó el comportamiento de 35 caninos de diferentes razas, a los que se les mostraron grabaciones de personas parpadeando y manteniendo la mirada fija.Los perros reaccionaron de forma distinta al observar a sus dueños y a personas desconocidas. Foto:istock LEA TAMBIÉN El experimento buscaba responder la pregunta que plantea si el parpadeo humano, por sí solo, podía provocar alguna modificación en la conducta visual de los animales. Para ello, cada ejemplar observó videos de 40 segundos en los que aparecían tres personas: su dueño y dos individuos desconocidos.En una de las grabaciones, los participantes cerraban y abrían los ojos aproximadamente una vez cada tres segundos. En la otra, permanecían mirando hacia el frente sin realizar ese movimiento. Posteriormente, los investigadores compararon la cantidad de veces que cada canino reaccionaba visualmente frente a las distintas situaciones.Los resultados mostraron una diferencia particularmente llamativa: los perros aumentaron su frecuencia de parpadeo al observar a sus propietarios hacerlo, mientras que ese mismo efecto no apareció cuando la persona frente a ellos era desconocida. De acuerdo con el equipo, esto apunta a que la identidad de quien está frente al animal puede influir en su respuesta.Cerrar y abrir los ojos ayuda a proteger la superficie ocular y conservar su humedad. Sin embargo, los resultados plantean la posibilidad de que este movimiento también tenga cierta importancia durante las interacciones entre mascotas y seres humanos.Los perros reaccionaron de forma distinta al observar a sus dueños y a personas desconocidas. Foto:iStock. LEA TAMBIÉN La doctora Chiara Canori, autora principal del estudio, explicó que el propósito de la investigación era separar esa acción de otros elementos que normalmente aparecen durante un encuentro entre una persona y su mascota. "Lo que queríamos hacer aquí era aislar experimentalmente el parpadeo humano", señaló.A partir de los resultados, los investigadores consideran que dicha conducta podría estar relacionada con la atención o con la participación del animal en una interacción, especialmente cuando la persona tiene una importancia social para él.Sin embargo, existe una diferencia importante entre decir que los canes reaccionan ante ese movimiento y afirmar que lo utilizan conscientemente como un lenguaje. La investigación no demuestra que cada parpadeo sea un mensaje intencional.La propia Canori advirtió que no debe atribuirse un significado concreto a cada ocasión en la que un perro cierra los ojos: "Nuestro estudio no demuestra que cada vez que un perro parpadea esté ‘diciendo’ algo deliberadamente".Aunque los animales mostraron una mayor frecuencia al observar a sus propietarios, los científicos no encontraron evidencia de una sincronización directa entre el comportamiento humano y el canino. Es decir, el trabajo no permite afirmar que el ejemplar esté intentando realizar el movimiento exactamente al mismo tiempo que su cuidador.La investigación actual añade el parpadeo a ese conjunto de comportamientos que podrían mostrar hasta qué punto estos animales están atentos a pequeños movimientos realizados por quienes los rodean.Los perros reaccionaron de forma distinta al observar a sus dueños y a personas desconocidas. Foto:iStock LEA TAMBIÉN La doctora Laura Cuaya, de la Universidad de Viena, quien no participó en el trabajo, destacó precisamente esta sensibilidad. Según explicó, el estudio demuestra lo atentos que pueden estar los perros a señales faciales sutiles como ese movimiento ocular.Por ahora, la ciencia no permite decir que un ejemplar esté intentando expresar afecto, tranquilidad o alguna emoción específica cada vez que realiza esta acción. Lo que sí aporta este experimento es evidencia de que el contexto social parece importar para las mascotas incluso en un movimiento tan automático como cerrar y abrir los ojos.Pablo Pachón Ramírez Redacción Alcance Digital EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.