0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa Sindicatura de Greuges de Barcelona ha instado al Ayuntamiento a adoptar “medidas complementarias” para conseguir el cese efectivo de los espectáculos de calle no autorizados en el centro de la ciudad, al considerar que los controles y sanciones actuales de la Guardia Urbana son insuficientes.Así lo ha informado la entidad en un comunicado, en el que la sindicatura ha analizado, a raíz de una queja, la reiteración de actuaciones, en particular aquellas que emplean un aro “de grandes dimensiones” y equipos de amplificación sonora, en zonas muy transitadas del distrito de Ciutat Vella. Estos espectáculos, que tienen lugar mayoritariamente en la plaza de Catalunya, el Portal de l’Àngel y la plaza Nova, suelen captar el interés de los peatones, que se distribuyen formando círculos de gran tamaño y al ser espacios con gran afluencia ciudadana y turística, las aglomeraciones están al orden del día.El organismo focaliza en las actuaciones que generan molestias en Portal de l’Àngel, plaza Catalunya y Plaza NovaSegún la resolución, esta dinámica provoca aglomeraciones, dificulta el paso de los peatones y también genera molestias por el elevado volumen tanto al vecindario como a los comerciantes del entorno. Además, este volumen suele prolongarse durante horas tanto por la mañana como por la tarde.La Sindicatura de Greuges ha detallado que, por sus características, estas actividades “exceden el uso ordinario de la vía pública” y se enmarcan en la categoría de uso común especial del espacio público, porque comportan una ocupación intensiva del entorno urbano, porque generan estas aglomeraciones y utilizan los equipos de amplificación sonora de gran potencia.Aunque la Sindicatura concluye que la actuación del Ayuntamiento ha sido “ajustada a derecho”, advierte de que los dispositivos específicos de la Guardia Urbana no han conseguido erradicar la actividad. Los dispositivos incluyen denuncias a los responsables, la intervención de los equipos de sonido y el decomiso tanto del material como de la recaudación obtenida durante los espectáculos. Pero ante la persistencia de esta problemática desde hace años, la sindicatura concluye que las acciones aplicadas hasta ahora carecen de “capacidad disuasiva suficiente”.Por todo ello, recomienda al Distrito de Ciutat Vella que explore “nuevas vías de intervención” y las actuaciones complementarias “que sean necesarias” para asegurar el cese efectivo de esta actividad no autorizada. garantizar el cumplimiento de la normativa, la protección de la convivencia, la seguridad y el derecho de la ciudadanía a disfrutar del espacio público “en condiciones de normalidad”.