El año pasado, el Festival de Venecia vio como el Lido se convertía en centro de las protestas en contra del genocidio en Gaza y en apoyo a Palestina. Desde Venice for Palestine se organizaron manifestaciones y se publicó una carta donde se pedía al certamen que condenara de manera pública el genocidio, algo que la Mostra no hizo. Ocurría en el pico más alto de las manifestaciones ciudadanas por la masacre cometida por el ejército de Israel, y en una edición en la que La voz de Hind era una de las películas más importantes.
Un año despues, Venice for Palestine ha publicado de nuevo una carta, aunque esta vez menos numerosa en sus firmas que el año anterior. Aun así, decenas de personalidades del cine e instituciones, entre los que destacan nombres como Isabel Coixet, Paul Laverty, Annie Ernaux, Celine Sciamma o Guy Pearce, han firmado la misiva que pide al certamen “medidas concretas”, así como la “suspensión de acuerdos con organizaciones e instituciones vinculadas al gobierno israelí, la introducción de salvaguardias para los profesionales que opten por desvincularse de dichos vínculos y que la bandera palestina ondee durante todo el Festival”, ya que habrá dos filmes palestinos entre sus secciones oficiales.











