Las familias permanecieron en el muelle de la Base Naval Sur durante los últimos minutos antes de la partida. Esposas, madres e hijos despidieron la mañana de este viernes, 28 de agosto, a los tripulantes del BAE Orión, que dejó Guayaquil para iniciar una expedición científica de aproximadamente mes y medio por los espacios marítimos ecuatorianos.El buque de investigación oceanográfica zarpó a las 08:00 para cumplir el XXIX Crucero Regional Conjunto de Investigación Oceanográfica en el Pacífico Sudeste 2026.Las actividades científicas se desarrollarán del 31 de agosto al 16 de octubre y contemplan 59 estaciones oceanográficas frente a la costa continental, Galápagos y la reserva marina Hermandad.PublicidadLa información que se recoja durante la navegación permitirá actualizar las condiciones del océano y conocer cómo evoluciona el Niño durante septiembre y octubre, meses considerados necesarios para observar la respuesta de la atmósfera frente al calentamiento registrado en el mar.Carlos Perugachi, capitán de corbeta y director de Oceanografía del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), explicó que el objetivo será actualizar información física, química, biológica y meteorológica de los espacios marítimos ecuatorianos.“Principalmente, el objetivo es actualizar las condiciones en cuanto a la información física, química, biológica y meteorológica que ocurre en nuestros espacios marítimos para verificar cuál está siendo la evolución y posibles incidencias o efectos del evento El Niño en desarrollo”, indicó.PublicidadPublicidadEl BAE Orión permanecerá aproximadamente 46 días en operación y tiene previsto retornar el 17 de octubre. Las estaciones estarán distribuidas desde sectores frente a la costa continental hasta las 200 millas y puntos ubicados más allá, además de áreas alrededor de las islas Galápagos.En cada estación se utilizarán equipos para conocer la temperatura y salinidad del agua desde la superficie hasta aproximadamente 800 metros de profundidad. Se medirán corrientes marinas y condiciones meteorológicas, además de tomar muestras para determinar nutrientes, concentración de clorofila, fitoplancton y zooplancton.Durante la navegación se realizará, además, una inspección visual de las boyas oceanográficas que forman parte de la red nacional de observación del océano y la atmósfera.Perugachi señaló que el seguimiento de septiembre y octubre será necesario para establecer cómo responde la atmósfera al calentamiento del océano antes del último trimestre de 2026.“Lo que se prevé para el siguiente trimestre final del año, que básicamente es octubre, noviembre y diciembre, es que este evento alcance su consolidación en todos sus parámetros”, explicó.El capitán indicó que los primeros datos podrán incorporarse desde la primera estación de monitoreo, prevista para el 1 de septiembre.PublicidadUna evaluación más amplia podrá realizarse aproximadamente cada semana, conforme el buque avance por los diferentes puntos establecidos en la ruta.Los resultados serán utilizados por el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen) en sus análisis técnicos.La expedición forma parte de un programa coordinado por la Comisión Permanente del Pacífico Sur, por lo que Ecuador, Colombia, Perú y Chile realizarán trabajos paralelos para posteriormente integrar la información recopilada en el Pacífico sudeste.Familias acompañaron a los tripulantes antes del zarpeEn el muelle, el inicio de la expedición significó para las familias una separación que se extenderá por más de un mes. Tatiana Isbes llegó para despedir a su esposo, el teniente de navío de superficie Zalin Aragundi Morillo, quien tiene alrededor de trece años de servicio.“Orgullosa a la vez, con pena porque obviamente se lo va a extrañar. Se va una parte fundamental de casa, pero sabemos que va a hacer un buen trabajo para nuestra institución. Que le vaya superbién y que tenga una excelente navegación”, expresó Isbes.Aragundi explicó que las ausencias forman parte de su actividad dentro de la Armada y que su familia conoce las exigencias de su trabajo.“Es algo un poco complicado, pero es parte de nuestras vidas. Es mi trabajo, mi responsabilidad y, sobre todo, que ella lo comprenda”, manifestó antes de partir.A pocos metros se encontraba Roxana Villagrán, quien llegó para despedir a su hijo, Randy Pesantes. Él participará desde el área de ingeniería, en labores relacionadas con los componentes mecánicos y eléctricos del buque.Esta será la segunda ocasión en que Pesantes realice una navegación de este tipo. Su anterior salida se extendió aproximadamente un mes y medio.“Cuando nos hacían entrevistas nos decían que teníamos que aprender a saber que nuestros hijos se iban a ir. Antes eran unas palabras que me decían y yo decía ‘Sí, sí, está bien’, pero ahora estoy viviéndolo y es un poquito duro. Igual me siento orgullosa de él”, contó Villagrán.La expedición contará con diecinueve personas, entre técnicos nacionales y estudiantes, que participarán en las actividades científicas desde el inicio de los monitoreos, según Perugachi. Los universitarios pertenecen a áreas relacionadas con oceanografía, química e ingeniería geográfica.También participarán estudiantes de la Universidad Estatal Península de Santa Elena, Universidad Politécnica Salesiana, Escuela Superior Politécnica de Chimborazo y Universidad de las Fuerzas Armadas.El BAE Orión realizará sus mediciones durante septiembre y parte de octubre. Una vez recopilados los datos de las 59 estaciones, la información será incorporada a los análisis que realiza el Comité Nacional Erfen para actualizar las condiciones oceanográficas y meteorológicas relacionadas con la evolución del Niño. (I)