Bajo un sol intenso que obligaba a buscar sombra entre las sillas instaladas junto al río Guayas, padres, esposas, hermanos y amigos seguían cada palabra del himno mirando hacia los uniformes blancos alineados junto al velero.El mentón elevado, la mirada fija al frente y la voz fuerte. Así cantaban los guardiamarinas durante la despedida del Buque Escuela Guayas frente al muelle del Yacht Club Naval, en el Malecón de Guayaquil.Varias personas grababan con sus celulares. Madres levantaban la mano para saludar desde lejos. Había rostros serios y ojos humedecidos que permanecían fijos hacia la formación militar.PublicidadDesde la formación, los guardiamarinas mantenían la compostura mientras cantaban con fuerza frente al buque que los llevará durante casi tres meses por puertos de Estados Unidos y Panamá.El trigésimo quinto crucero internacional de instrucciónEl BAE Guayas inició el trigésimo quinto Crucero Internacional de Instrucción. Durante esta travesía también participará en la regata internacional SAIL 250, organizada por los 250 años de independencia de Estados Unidos.Durante el recorrido navegará hacia Norfolk, Baltimore, New York, Boston, Jacksonville y Balboa antes de retornar a Guayaquil el próximo 21 de agosto.PublicidadPublicidadTripulación y autoridades a bordoLas órdenes militares se escuchaban frente al río mientras la tripulación permanecía firme junto al velero. “¡Al hombro!”, resonó antes del ingreso del estandarte nacional, seguido por el sonido de los pasos sobre el muelle de madera y las miradas dirigidas hacia la cubierta del barco.Dentro de la embarcación viajan guardiamarinas que todavía atraviesan su etapa de formación naval, oficiales con años de carrera militar y tripulantes encargados de mantener operativo el buque durante toda la travesía.PublicidadEn total son 156 personas a bordo, entre ellas guardiamarinas que cumplirán parte de su preparación en altamar y delegados invitados de las armadas de Chile, Brasil, Italia y España.El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, habló frente a la tripulación formada y aseguró que “cada guardiamarina que hoy zarpa representa una decisión de servir al Ecuador”.Historias de despedidaEntre la formación estaba Johan Figueroa Suárez, guardiamarina de 22 años y oriundo de Quito. Minutos antes de subir nuevamente al velero contaba, todavía sonriendo entre nervios, que llevaba más de tres años preparándose para ese momento.Mientras esperaba volver a formación, seguía buscando con la mirada a su familia entre las filas de asistentes.Publicidad“Es mi cuarto año y este crucero es parte importante de la formación”, decía.Cuando hablaba sobre el viaje, repetía que lo más complicado sería pasar semanas enteras sin ver tierra.“Mi mamá, mis papás y mis abuelos me dijeron que me cuide y que recuerde que siempre hay alguien acá esperándome”, relató.Entre las filas de asistentes también estaba Vanessa Solórzano, llegada desde Manabí para despedir a su hijo Fausto Morales, guardiamarina de cuarto año que participará en el crucero antes de graduarse como oficial.Mientras miraba hacia la cubierta del velero, apenas alcanzaba a decir que se sentía “feliz y orgullosa”.Por momentos levantaba la mano intentando que su hijo lograra verla entre la gente reunida junto al muelle.La despedida de los guardiamarinasHasta ese instante, las familias habían permanecido quietas mirando hacia la formación militar. Apenas terminó el protocolo, comenzaron a romperse las filas.Desde distintos puntos, guardiamarinas y oficiales caminaron rápido buscando a sus familiares entre la gente. Ahí aparecieron abrazos largos, bendiciones hechas en voz baja y recomendaciones repetidas una y otra vez antes de volver hacia el barco.Varias madres acomodaban por última vez el cuello del uniforme de sus hijos. Esposas seguían abrazadas a sus parejas mientras hablaban casi al oído. Cerca de la cubierta, había quienes no soltaban la mano hasta el último instante.El sol seguía cayendo fuerte sobre el muelle, pero nadie parecía tener apuro por irse.El buque se aleja del muelleMinutos después, la tripulación volvió a ser llamada a formación. Poco a poco, guardiamarinas y oficiales regresaron nuevamente hacia la cubierta para iniciar los protocolos de partida.Desde tierra, las familias seguían mirando hacia arriba mientras en la parte alta varios guardiamarinas empezaban a maniobrar las sogas entre los mástiles. Abajo, retiraban una a una las amarras que todavía mantenían al barco sujeto al muelle.Ahí empezaron las últimas despedidas desde el muelle.Desde tierra seguían levantándose las manos hacia el barco. Abajo, familias enteras respondían de la misma manera, grabando mientras levantaban la mano hacia el barco antes de que la embarcación empezara a separarse lentamente del muelle.Poco a poco, la figura blanca empezó a alejarse sobre el río Guayas mientras desde tierra seguían apuntando las miradas hacia el buque. (I)
Emotiva despedida de guardiamarinas que inician crucero internacional en el BAE Guayas: “Cada guardiamarina que hoy zarpa representa una decisión de servir al Ecuador”
Durante esta travesía participará en la regata internacional SAIL 250, organizada por los 250 años de independencia de Estados Unidos.















