Redacción Medioambiente (EFE).- Las altas temperaturas están aumentando la inestabilidad de los glaciares y, con ello, el riesgo de desprendimientos capaces de desencadenar riadas como la que ha causado más de 550 muertos y más de 900 desaparecidos en Nepal, según expertos.Sin embargo, coinciden en que no se puede atribuir todavía directamente al cambio climático el colapso del bloque de hielo que habría ocasionado esta tragedia.

La comunidad científica considera que el calentamiento global altera las condiciones de los glaciares del Himalaya y favorece un escenario más propicio para este tipo de fenómenos, ha explicado a EFE el coordinador de conservación de WWF España, Luis Suárez Arangüena.«Las masas de hielo son cada vez más inestables y, por lo tanto, es lógico que cuando hay calentamiento se fracturen y produzcan estos desprendimientos», ha indicado Suárez, quien ha recalcado que aún corresponde a los expertos determinar qué factores provocaron concretamente el colapso.El cambio climático afecta a los glaciares tanto por las altas temperaturas como por la modificación de los ciclos de precipitación, ha señalado Suárez, puesto que, por un lado, el calor dificulta que puedan conservar el hielo que ya tienen y, por otro, al nevar menos reduce la cantidad de nieve que «permite compensar esa pérdida y mantener o aumentar su masa».