El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha comparecido este viernes en la Comisión de Exteriores en el Congreso, donde ha defendido la soberanía española de Ceuta y Melilla. Albares ha asegurado que "la estabilidad y prosperidad" de ambas ciudades norteafricanas son "prioridad absoluta y ha reafirmado que "no ha habido, ni hay, ni habrá ninguna conversación a este respecto" con Marruecos. "Será así siempre", ha zanjado.Durante su intervención, el titular de Exteriores ha subrayado que "Ceuta y Melilla son España y son Unión Europea, son parte de nuestra integridad territorial y de nuestra soberanía", reivindicando también la pertenencia de sus habitantes al país. "Los ceutíes y los melillenses, independientemente de su origen, del credo que profesen o de su procedencia, son españoles y europeos, no solo de derecho, sino de corazón y de alma. Y será así siempre", ha añadido.El ministro ha asegurado que España ha rechazado "por todos los cauces diplomáticos disponibles" las declaraciones procedentes de Marruecos que considera contrarias a la integridad territorial española, como las realizadas por los ministros alauitas de Justicia y de Asuntos Exteriores. Al mismo tiempo, ha defendido la necesidad de mantener abierto el diálogo con Rabat, al tratarse del país vecino de ambas ciudades autónomas. En este sentido, Albares ha considerado que la diplomacia con el país vecino resulta "indispensable" para abordar situaciones como la crisis migratoria vivida en Ceuta a finales de julio. "La respuesta pasa necesariamente por la diplomacia", ha señalado, al asegurar que la comunicación con Marruecos a través de los canales diplomáticos ha sido "desde el primer momento" y continúa siendo permanente."Yo llamé inmediatamente a mi homólogo marroquí para tres cosas", ha explicado. "Para decirle que los que entran irregularmente, vuelven, para reforzar esa frontera para cortar ese flujo y para prevenir que esto pueda suceder, el 15 de agosto o en el futuro", ha zanjado, al tiempo que ha asegurado que muchos de los presentes en la Comisión obedecían a "intereses partidistas y electorales". "Yo hablo por los intereses de España, Ceuta y Melilla", ha remarcado. Remarca que la crisis se gestó sobre un "bulo"El titular de Exteriores, al igual que buena parte de los ministros del Gobierno, ha situado el "detonante inmediato" de la llegada masiva de migrantes del 30 y 31 de julio en la desinformación difundida a través de las redes sociales, que habría deformado una sentencia del Tribunal Supremo sobre las entradas a nado y que alcanzó "una difusión inusitada por las redes sociales". El ministro ha apuntado a "actores en redes muy interesados en extender la polarización" el día de la entrada masiva."Ceuta y Melilla son las únicas fronteras terrestres entre Europa y África, son las fronteras más desiguales del mundo", ha señalado Albares durante su comparecencia, poniendo el foco en desigualdades económicas entre el norte de África y Europa. El ministro ha destacado además la posición geográfica de España frente a los problemas de seguridad e inestabilidad del continente africano. "España es el único país de la UE vecino directo de los países del Sahel a través de Canarias", ha afirmado, al situar esta región como "epicentro del terrorismo y la inestabilidad" y subrayar su impacto sobre las dinámicas migratorias. Una "internacional reaccionaria" que busca desestabilizarAlbares ha insistido en que el episodio se gestó a partir de un bulo que alcanzó una "viralidad inusitada" entre los grupos de migrantes. Además, el ministro ha lanzado culpas a la "internacional reaccionaria" que "promovió" la crisis migratoria para "desestabilizar a España y Europa". "Mega-influencers ultraconservadores convirtieron las imágenes en ejemplo de una 'invasión compuesta por hombres en edad militar', obviando a las mujeres, niñas y quienes perdieron la vida", añadía.Según ha explicado, mensajes difundidos a posteriori desde Rusia y Estados Unidos (ha llegado a citar a Elon Musk) compartían un "mismo objetivo doble: debilitar a los españoles y fracturar Europa". A su juicio, lo que "empieza como una crisis migratoria provocada por falsedades también ha sido una batalla de narrativas ultraconservadoras y reaccionarias". El ministro ha puesto como ejemplo la actividad en X, donde, según sus datos, cerca del 40% de las publicaciones sobre Ceuta estaban en inglés y procedían de Estados Unidos. A su juicio, buena parte de esos mensajes no buscaban informar, sino "imponer el relato de un colapso de la seguridad".El titular de Exteriores ha advertido además de las consecuencias de la desinformación: "Las mentiras y los bulos, matan, matan personas, lo hemos visto, matan la convivencia, si no nos enfrentamos a ellas, y matan la democracia". Frente a ello, ha atribuido parte del fracaso de la nueva convocatoria migratoria del 15 de agosto a la capacidad del Gobierno para contrarrestar los mensajes falsos con "información inmediata y veraz". "Los propagadores de odio han intentado sacar un beneficio propio, ideológico y partidista, a costa de los ceutíes", señala, al tiempo que reclama "unidad de todas las fuerzas políticas y de la sociedad, está en juego nuestra convivencia".Albares carga contra Dinamarca e Italia por su reacciónPor último, Albares ha criticado la decisión de Italia de imponer controles a los viajeros procedentes de España tras la crisis y la ha calificado de medida "arbitraria" que supone un "agravio injustificado e injustificable a la dignidad de los españoles". Ha reclamado solidaridad europea y ha advertido de que los países del sur afrontan un "desafío conjunto" ante la inmigración.El ministro ha acusado al Ejecutivo italiano de actuar por motivos de política electoral interna porque sabían, ha dicho, que el sistema de doble filtro que opera en Ceuta y Melilla hace que el espacio Schengen esté "totalmente garantizado". "Europea es solidaridad, sin ella no hay Europa, eso es lo que Italia y Dinamarca deben entender", ha añadido antes de pedir unidad en especial a los países de sur que afrontan un "desafío conjunto" con la inmigración.
Albares defiende la soberanía española de Ceuta y Melilla: "Ni ha habido ni habrá nunca ningún tipo de conversación con Marruecos"
El ministro de Exteriores ha asegurado que España ha rechazado 'por todos los cauces diplomáticos disponibles' las declaraciones procedentes de Marruecos, que considera contrarias a la integridad territorial española.









