A simple vista puede resultar una medida extrema: aplicar un ictiocida en las aguas de dos lagos de alta montaña para eliminar todos los ejemplares de una especie de pez. Sin embargo, la experiencia desarrollada en el Pirineo catalán tenía un objetivo muy concreto: recuperar ecosistemas que habían sido profundamente alterados por la introducción de fauna que originalmente no estaba presente allí.
Casi diez meses después de la intervención, los primeros resultados son contundentes. El piscardo (Phoxinus spp.) fue eliminado completamente de Tres Estanys del Mig y Tres Estanys de Baix, dos lagos situados en el Parque Natural del Alt Pirineu, en Cataluña. Además, los investigadores comprobaron una notable recuperación de la transparencia del agua y de la biodiversidad, mientras que volvieron a detectarse anfibios e invertebrados que no aparecían en los relevamientos realizados desde el inicio de los primeros programas de seguimiento, en 2014.
Cómo llegó el pez invasor a los lagos del Pirineo
La presencia del piscardo en los lagos pirenaicos está directamente relacionada con la actividad pesquera. Según explicaron los responsables del proyecto, su introducción se produjo accidentalmente a partir de su utilización como cebo vivo para la pesca recreativa de la trucha. Con el paso del tiempo, el pequeño pez encontró condiciones apropiadas para reproducirse y expandirse. Precisamente, su elevada capacidad de adaptación terminó convirtiéndolo en un serio problema para ambientes que originalmente carecían de peces.










