El ministro de Exteriores de Estonia, Marcus Tsahkna, es tajante. En una nota oficial hace saber: "Nuestro juicio sobre las amenazas planteadas por Rusia no ha cambiado". La alusi�n impl�cita es f�cil de entender: la misi�n del director de la CIA, John Ratcliffe, en Mosc� no ha modificado el escenario.Tambi�n hablaron de ello los embajadores de los pa�ses de la OTAN, reunidos ayer en Bruselas. En el encuentro particip� el subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Elbridge Colby. Por lo que ha trascendido, fue un intercambio marcado por la paradoja. El representante del Pent�gono tranquiliz� a los aliados, asegurando que Estados Unidos no tiene intenci�n de abandonar la Alianza. Al mismo tiempo, sin embargo, anunci� que, antes del 6 de noviembre, presentar� al secretario de Defensa, Pete Hegseth, "al menos cuatro opciones" sobre el despliegue de las tropas estadounidenses en Europa.La previsi�n es que, como ya se hab�a anticipado, Washington reduzca el contingente, que actualmente est� formado por 80.000 militares.Todo ello mientras dentro de la OTAN sigue siendo elevada la alerta ante los movimientos de Vladimir Putin. El an�lisis m�s compartido es que el Kremlin intensificar� las acciones (o provocaciones) de guerra h�brida. Sabotajes, da�os en infraestructuras telem�ticas o cables submarinos, incursiones de drones, como los encontrados, cargados de explosivos, en los alrededores del aeropuerto de Leipzig, en Alemania.Al mismo tiempo, sin embargo, ahora resulta m�s dif�cil descartar un verdadero ataque militar, aunque sea de alcance limitado. Desde Mosc� llegan se�ales contradictorias. La portavoz del Ministerio de Exteriores, Maria Zakharova, menciona abiertamente "las bases militares del Reino Unido", mientras que Dmitry Peskov, la "voz" de Putin, descarta incursiones contra los pa�ses de la OTAN.Pero, �de qui�n debemos fiarnos? Esa es la pregunta que volvieron a hacerse ayer varios embajadores de la Alianza Atl�ntica.En los �ltimos meses han circulado varias listas informales de posibles objetivos que, al parecer, fueron elaboradas por los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Alemania. Si cruzamos estas informaciones con los estudios de prestigiosos centros de investigaci�n, como el Atlantic Council de Washington, y las informaciones recabadas de fuentes diplom�ticas, se pueden identificar algunos lugares m�s vulnerables.La base brit�nica m�s expuesta es la de Akrotiri, en Chipre, que, por otro lado, ya fue atacada por un dron iran� el pasado mes de marzo. En teor�a, tambi�n estar�an expuestos el destacamento naval de Gibraltar o el destacamento de Tapa, en Estonia. Los medios brit�nicos est�n en plena efervescencia: desde hace d�as se preguntan d�nde atacar� Putin. En Bruselas, sin embargo, en el cuartel general de la OTAN, se tiende a descartar una ofensiva abierta contra una potencia nuclear como Reino Unido.El riesgo de escalada ser�a demasiado alto. Hay, en cambio, objetivos potenciales m�s secundarios, pero que pondr�an a prueba la solidez y la capacidad de respuesta militar de la Alianza. Entre los m�s citados figura la ciudad estonia de Narva, en la frontera con Rusia, a tan solo 136 kil�metros de San Petersburgo. All� vive una parte importante de los ciudadanos rus�fonos de Estonia.�Es imaginable una incursi�n de Putin para proteger a la minor�a rusa, con las mismas motivaciones que en su d�a se utilizaron para el Donb�s ucraniano? Desde Tallin, la capital del pa�s, hacen saber informalmente que ser�a una idea "est�pida", dado que esa zona est� rodeada de r�os y otras barreras naturales, adem�s de contar con la presencia de militares de la OTAN.Los comandos rusos podr�an, como alternativa, atravesar Bielorrusia y romper las defensas de Lituania hasta alcanzar Kaliningrado, el enclave ruso que se asoma al mar B�ltico.En estos momentos, Lituania no dispone de carros de combate, aviones de combate ni buques suficientes para soportar el embate y tendr�a que confiar en las fuerzas de la OTAN -alemanas y estadounidenses- desplegadas sobre el terreno. �Ser�an suficientes? Nadie se atreve a pronunciarse.A�n m�s vulnerable parece la isla de Gotland, en Suecia, en pleno mar B�ltico; o el archipi�lago finland�s de �land, que ha conservado su autonom�a administrativa y sigue desmilitarizado incluso despu�s de la adhesi�n de Helsinki a la OTAN.Por �ltimo, tambi�n se se�ala a las islas Svalbard, territorio noruego situado en el extremo norte, entre el mar de Barents y el mar de Groenlandia. Son territorios poco poblados y, como establece un tratado de 1920, carecen de defensas militares. El 17% de la poblaci�n es de origen ruso. Un dato que podr�a ofrecer a Putin el pretexto habitual para ordenar otra "operaci�n especial".