Nepal y China paralizaron este viernes las operaciones de búsqueda y rescate en la zona afectada por la catástrofe que el miércoles 26 de agosto destruyó el paso fronterizo de Gyirong, en el suroeste del Tíbet, después de que un lago de montaña formado por los escombros del desastre comenzara a desbordarse y pusiera en riesgo directo la vida de los equipos de emergencia desplegados en el terreno.Las autoridades del condado tibetano de Gyirong ordenaron la suspensión temporal de las tareas tras detectar que el embalse natural acumulaba más de dos millones de metros cúbicos de agua y ya presentaba desbordamientos. La acumulación, ubicada a unos 2.950 metros de altitud y a más de diez kilómetros del paso fronterizo, se encuentra cerca de 1.000 metros por encima de la zona de rescate, lo que eleva la amenaza de una descarga repentina capaz de desencadenar nuevas crecidas o corrimientos de lodo sobre las comunidades que yacen aguas abajo.PUBLICIDADLa televisión estatal CCTV informó que los equipos de emergencia se concentraron en las inmediaciones de la localidad de Laojiang, a unos siete kilómetros del paso de Gyirong, a la espera de nuevas instrucciones. El lago fue el resultado del bloqueo de un cauce por la acumulación de lodo y rocas que la riada dejó en su paso, y su formación ya había provocado el jueves evacuaciones preventivas en poblados cercanos.Una vista de dron muestra los daños tras un deslizamiento de tierra en la zona fronteriza entre la Región Autónoma del Tíbet, China, y la provincia de Bagmati, Nepal (Destacamento Móvil de Bomberos y Rescate de Lhasa/Proporcionado vía REUTERS)