Las autoridades chinas detuvieron de forma temporal parte de las labores de rescate en el condado tibetano de Gyirong este viernes, después de que comenzara a rebosar un lago generado aguas arriba a raíz de la riada que afectó a una zona fronteriza entre el norte de Nepal y el suroeste del Tíbet.
Según la televisión estatal CCTV, numerosos equipos de emergencia se desplegaron en el acceso a la localidad de Laojiang, a unos siete kilómetros del paso fronterizo de Gyirong, donde permanecen a la espera de nuevas órdenes por el incremento del peligro.
El lago, originado por una presa natural de lodo y rocas que bloqueó un cauce tras el desastre, se ubica a más de diez kilómetros del paso y ya muestra signos de desbordamiento, indicó el medio.
Información difundida por medios chinos en las últimas horas eleva el volumen de agua embalsada a más de dos millones de metros cúbicos.
La acumulación se halla a unos 2.950 metros de altitud, aproximadamente 1.000 metros por encima del paso de Gyirong, por lo que las autoridades alertaron de que una liberación súbita podría provocar nuevas crecidas o corrimientos de lodo aguas abajo.










