Un incendio, posiblemente provocado, ha arrasado por el momento 37 hectáreas en la Devesa de El Saler, en lo que ya se ha convertido en el peor incendio de la historia del Parque Natural. El otro gran fuego se produjo en 1986 y calcinó 35 hectáreas.
Si bien es cierto que en los últimos años se han instalado sistemas de prevención como los 11 cañones de agua (sistema Sideinfo) que se activan en los momentos de mayor riesgo por las condiciones climatológicas, también lo es que han dejado de aplicarse otras actuaciones encaminadas a reducir el riesgo de incendios.
Es el caso de la aplicación de productos retardantes en zonas estratégicas del bosque de la Devesa, con el objetivo de crear líneas de defensa temporales frente a incendios forestales y reducir significativamente la inflamabilidad de la vegetación durante los meses críticos de verano.
La Concejalía de la Devesa que dirige el portavoz municipal de Vox, José Gosálbez, anunció a bombo y platillo esta novedosa iniciativa en mayo del pasado año. Según comentó, se trataba de una prueba piloto pionera para aplicar productos retardantes en zonas estratégicas del parque natural de la Devesa de l’Albufera, con el objetivo de crear líneas de defensa temporales frente a incendios forestales y reducir significativamente la inflamabilidad de la vegetación durante los meses críticos de verano.












