El incendio forestal que se declaró este jueves en la Devesa de El Saler, en Valencia, ha sido dado por estabilizado la tarde de este viernes, según han informado los bomberos municipales y ratifica Emergencias de la Generalitat. Los vecinos desalojados de la pedanía de El Saler, de los dos camping y de una torre de apartamentos de la zona podrán volver a sus casas, aunque los accesos por carretera seguirán cortados al resto de la población para facilitar los trabajos de extinción. El siniestro, según apuntaba esta mañana la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, puede ser intencionado, apuntan las primeras investigaciones del Seprona. El fuego lleva más de 37 hectáreas quemadas y supera los cinco kilómetros de perímetro.El Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) se ha reunido a lo largo del día en dos ocasiones para valorar la evolución del fuego, en el que han trabajado durante la noche cuatro unidades y tres autobombas de la Generalitat y ocho dotaciones de bomberos del Ayuntamiento. Las carreteras CV-500 y CV-421, así como el tramo entre la playa de El Saler desde el antiguo polideportivo al Sidi, continúan cortadas.“Con toda la prudencia del mundo, no podemos decir que hemos ganado el pulso al fuego pero si vamos a conseguirlo progresivamente”, había declarado la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, poco antes de las 10 de la mañana. “Esperamos que las próximas horas sean positivas y estamos pendiente de la única cuestión que nos preocupa, que es la evolución del viento, que la pasada noche ha provocado dos rebrotes que se han sofocado. Estaremos vigilantes y reforzando la zona más pegada al pueblo del Saler”, ha agregado Catalá.En la zona del siniestro hay una decena de medios aéreos, más de 40 medios terrestres y 270 efectivos desplegados por el bosque y los accesos, según ha confirmado el consejero de Emergencias de la Generalitat, Juan Carlos Valderrama. “Las viviendas siguen aseguradas”, ha dicho. La delegada del Gobierno ha subrayado que las dotaciones de la UME y medios aéreos del Ministerio de Transición Ecológica ayudan en la extinción y permanecerán hasta que sea necesario. “Estas horas son muy importantes para avanzar contra el fuego antes de que cambie la dirección del viento, prevista a mediodía. Serán las horas más críticas”, ha subrayado Bernabé. “El Seprona nos ha dicho que en una primera fase de la investigación ha descartado que el origen del fuego se deba a un rayo o haya sido provocado por maquinaria. Se puede haber dado por una colilla o mecherazo y podría ser intencionado. Vamos a trabajar en todas las vías de investigación para determinar la autoría”, ha explicado la delegada del Gobierno. Según la alcaldesa Catalá, la Policía Local aportará a la investigación informaciones que desde ayer jueves los vecinos estaban ofreciendo y que vemos relevantes de cara a la investigación de que, como se ha dicho, haya podido ser provocado". El Ayuntamiento “lleva un tiempo preocupado”, ha agregado la alcaldesa, “y haremos todo lo que esté en nuestra mano para depurar las responsabilidades” si se confirma que ha habido intencionalidad. El trasiego de helicópteros y aviones, con las descargas de agua, no cesan en el paraje natural, y tanto la pedanía del saler como los dos camping están vacíos. A lo largo de la carretera CV-500 puede verse ya parte de la zona quemada, con troncos todavía humeantes. Muchos vecinos se han acercado en torno al mediodía, custodiados por la policía, para recoger de sus casas medicamentos y objetos de primera necesidad después de que ayer tuvieran que salir corriendo de sus hogares. Ahora podrán regresar a lo largo de la tarde. El ingeniero forestal y profesor de la Universitat Politècnica de València (UPV) Eduardo Rojas, en declaraciones a Europa Press, ha apuntado que el daño provocado por el incendio no es “irreparable”, aunque la zona calcinada tardará unos 20 años en recuperar su estado. El experto apuesta por una gestión “proactiva” de los parques naturales e insiste en la importancia de la prevención porque se podía haber evitado y ahora “ha pasado lo que era previsible”.Rojas recalca que si se logra controlar el incendio, afectará solo a un 15% de un parque natural que tiene 800 hectáreas. “No es que se haya perdido ninguna especie, pero tardará unos 20 años en volver a lo medianamente parecido a lo anterior”, asevera. El experto lamenta que en su día se renunciara a una gestión única del parque natural y se optara por continuar la “cogestión” entre varias administraciones (Gobierno, Generalitat y Ayuntamiento), algo que hace a la Devesa tener una situación “muy peculiar”.En este contexto, Rojas apunta que desde el principio la zona afectada ahora por el incendio ha tenido proyectos urbanísticos “muy potentes”, como el de los años 60 que “arrasaba el pinar” para construir hoteles y apartamentos, aunque celebra que “afortunadamente se pudo frenar en el año 79”. “Pero ya había cosas y siguen habiendo apartamentos y casas que ya tenían licencia y no se podían tirar para atrás”, especifica, por lo que apuesta por “darles protección”.También existe ahora, añade Rojas, “mucho debate” con la reapertura o no del antiguo hotel Sidi Saler. En cualquier caso, ha insistido en que desde el mundo forestal opinan que es “un error” que no exista una “gestión absoluta” del parque natural y ha considerado que una mayor vigilancia policial en la zona “no es la solución”, que pasa por mantener el monte “en condiciones”.También cree que en la gestión del parque natural “falta coraje” y critica que durante mucho tiempo se haya apostado por la “nula gestión”, que ha conllevado que ahora exista “una cantidad de biomasa brutal, lo que hace complicada la extinción” del fuego.