Durante siglos, la pimienta negra fue una de las mercancías más valiosas. De hecho, en la Edad Media era conocida como el ‘oro negro’, pues era un producto de lujo reservado a las clases más enriquecidas. Sin embargo, actualmente la pimienta es una de las especias más populares en todas las cocinas, y no solo por su sabor, también por sus propiedades beneficiosas para el organismo.
Su compuesto activo principal es la piperina, responsable tanto de su sabor picante como de muchos de sus efectos saludables. “La pimienta negra (Piper nigrum) es mucho más que un condimento. Su principal sustancia activa, la piperina, tiene numerosos beneficios”, explica Rocío Fábregas Unzurrunzaga, dietista-nutricionista de Clínica Tufet. “Son efectos modestos, es cierto, pero también muy reales, y se pueden localizar en tres áreas: la digestión, la salud cardiovascular y metabólica, y el aprovechamiento de otros nutrientes”, añade la especialista.
Fábregas matiza que “muchos de los beneficios más llamativos que circulan en redes sociales proceden de estudios con extractos concentrados de piperina, no de la pimienta que se usa en la cocina”. Y añade que “las cantidades culinarias habituales son mucho menores, y sus efectos, proporcionalmente más discretos”.







