Una de las ventajas - o posibles desventajas - de estar al tanto de los últimos avances de la tecnología es que, llegado cierto punto, alguna revolución puede estar presente de forma tan continua en las redes sociales que inevitablemente uno termina saturándose con cada post, video o reel que habla del tema.

Recuerdo que esa fue una de las razones por las que inicialmente me negué a adoptar la IA en mis flujos de trabajo.

Sin embargo, el tiempo pasó e inevitablemente comencé a emplear algunas herramientas para cosas tan sencillas como iterar sobre ideas y pensamientos que suelen ser recurrentes en mí mientras voy estudiando y aprendiendo cosas nuevas.

De esta forma, empecé a bajar las barreras y bloqueos mentales que yo mismo me había impuesto producto de la saturación de información que había experimentado en un inicio.

Adicionalmente, he tenido la oportunidad de filtrar bastante la clase de contenido que consumo.