Una crisis de reputación puede trascender la percepción pública de una institución financiera y terminar convirtiéndose en un riesgo de crédito, provocar pérdidas y afectar la decisión de clientes e inversionistas sobre dónde colocar sus recursos.

Ese fue uno de los principales puntos de coincidencia durante el panel “La confianza como criterio de inversión”, desarrollado en Arquitectura Reputacional 2026, foro organizado por Prensa Libre.

El panel fue dirigido por Catalina Rojas, de BID Invest, y contó con la participación de Karen Gándara, gerente corporativa de riesgos del Banco Industrial; Estuardo Gamalero, director titular de la Junta Directiva del Banco de los Trabajadores (Bantrab), y Julio Sandoval, vicepresidente de Finanzas del Grupo Financiero G&T Continental.

Rojas planteó que en el sector financiero la confianza constituye un capital determinante para la sostenibilidad y el crecimiento de las organizaciones, particularmente en un entorno cambiante en el que aparecen nuevos riesgos que deben identificarse, anticiparse y gestionarse con mayor rapidez.

La reputación comienza en la alta dirección