LA PAZ, Bolivia (AP) — El gobierno boliviano dijo el jueves que el incremento de un 84% a las grandes compras de diésel es un condicionamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) para acceder a un importante crédito en medio de protestas y pedidos para que se anule la medida.El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, en una reunión con alcaldes, dijo que el FMI estableció como un “condicionamiento” la liberación de precios de los hidrocarburos para acceder a un crédito de 1.900 millones de dólares.El gobierno afirma que recurre a los organismos internacionales como el FMI para respaldar su programa de reformas económicas con el fin de salir de la peor crisis en cuatro décadas.El pasada semana el gobierno decretó la suba del diésel —el carburante más escaso— de un 0,85 a 1,56 dólares por litro para empresas corporativas, exportadores, compañías mineras y la gran industria. El aumento no alcanzó a la gasolina.

La persistente escasez del combustible genera largas filas en las gasolineras. Los alcaldes y productores agrícolas rechazan la suba del diésel debido a que ha encarecido mucho más este carburante y pidieron la anulación de la medida.Paralelamente, la policía boliviana intentaba despejar la ruta que une a las regiones orientales de Santa Cruz y Beni, donde productores arroceros instalaron en la víspera un punto de bloqueo en contra de la medida desafiando así el estado excepción que se estableció tras las protestas de 53 días entre mayo y junio que asfixiaron principalmente a las ciudades de La Paz y El Alto.