La Paz (EFE).- El Gobierno de Bolivia informó este jueves que el reciente retiro de la subvención al precio del diésel para los considerados «grandes consumidores», resistido por algunos sectores, es uno de los condicionamientos que puso el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el programa de financiación anunciado con el país.

El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, hizo esa afirmación durante una reunión del presidente Rodrigo Paz, otras autoridades del Ejecutivo y alcaldes de la Federación de Asociación de Municipios de Bolivia (FAM).

«El decreto 5676 es uno de los condicionamiento que tenemos de parte del Fondo Monetario Internacional en tanto (se libere) del precio de los hidrocarburantes, porque no es sostenible que el Estado financie una partida que (…) ha tenido un componente de corrupción muy grande y está desangrando el Tesoro General del Estado», sostuvo Aramayo.

Fotografía de archivo del ministro de la Prescindencia de Bolivia, Fernando Aramayo. EFE/ Luis Gandarillas

El Gobierno de Paz y el FMI alcanzaron a un acuerdo a finales de julio para la implementación de un plan técnico de 36 meses por 1.900 millones de dólares destinado a «respaldar el programa de reformas económicas» iniciado por el Ejecutivo boliviano, que está sujeto a aprobación del directorio del organismo y el Legislativo nacional.