Leland Miller junto a Gerardo Della Paolera en el evento del Grupo TechintPara 2030, un solo país controlará cerca del 45% del valor agregado manufacturero de todo el planeta. Ese país es China, y el proceso que lo llevará hasta ahí ya está en marcha. Así lo advirtió el experto en economía china Michael Miller durante el XXI Seminario Internacional del Boletín Informativo Techint, organizado hoy por Techint, donde describió lo que denominó el “Shock de China 2.0”: una segunda ola de expansión industrial china, esta vez enfocada en sectores de alto valor como vehículos eléctricos, semiconductores, baterías, energía solar y productos farmacéuticos.PUBLICIDADA diferencia del primer shock, ocurrido a comienzos de siglo cuando China ingresó a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y capturó cadenas de suministro de bajo valor —juguetes, textiles, indumentaria, muebles—, este “Shock 2.0″ apunta a industrias intensivas en capital y con implicancias directas para la seguridad nacional. “El Shock de China 2.0 es, en realidad, algo mucho más peligroso. Peligroso para nosotros, peligroso para ustedes, peligroso para el mundo entero”, señaló Miller.PUBLICIDADEl mecanismo responde a un modelo económico diseñado desde el Estado. Miller ilustró el caso de los vehículos eléctricos: a comienzos de la década de 2010, Pekín declaró esa industria como prioridad de seguridad nacional y la incubó durante una década con subsidios al consumidor, subsidios a la producción, crédito barato y tierra gratuita. Al cabo de ese período de protección total, la industria fue lanzada al mercado global con una escala y un precio que las automotrices europeas no pudieron igualar. El presidente chino, Xi Jingping, en una imagen de archivo (EFE/ Roman Pilipey)