Las devastadoras inundaciones que azotaron Nepal y Tíbet la mañana del miércoles, que dejaron cientos de muertos y desaparecidos, tuvieron un origen que poco a poco se comienza a identificar.
Las imágenes captadas durante el desastre mostraban a las personas corriendo segundos antes de que una enorme masa de lodo arrasara con las comunidades y destruyera puentes, edificios y otras estructuras.
Al principio, los científicos creían que la causa había sido un terremoto. Pero luego descubrieron que los temblores registrados en realidad estaban relacionados con un “colapso glaciar”.
El director del Centro de Estudios sobre Desastres de la Universidad Tribhuvan, en Nepal, Basanta Raj Adhikari, le dijo a la BBC que de hecho existe el riesgo de una “segunda y tercera ola” de inundaciones.
“Aún no lo sabemos”, afirmó, y agregó que sigue analizando la situación con colegas en China.











