El martes, un posteo en X sobre la morosidad en la Argentina superó los dos millones de visualizaciones. Lo escribió Matías Fernández, fundador de la consultora Pública, que procesó los microdatos de la Central de Deudores del Banco Central cruzados con el padrón de la autoridad tributaria (ARCA).
El crecimiento de la mora y su impacto en la agenda pública es un tema que venimos siguiendo en el Herald desde hace varios meses. A fines de junio, ya alertábamos que la mora estaba en récords y a mediados del mes pasado, informábamos que los bancos se mostraban “escépticos” por el plan del gobierno de relanzar el crédito, justamente por la alta mora.
Fernández fue muy tajante al afirmar que Mercado Pago, la empresa creada por el empresario y simpatizante de Milei, Marcos Galperín, era “el mejor alumno, no el peor”.
Agregó a su vez que la empresa hacía un “ejercicio ambicioso de inclusión financiera” con “un excesivo cuidado sobre el riesgo”.
Estas afirmaciones eran su opinión personal. Esto es perfectamente válido; el problema es que en su texto estas conclusiones se presentaban como elementos lógicos derivados de los datos.














