La morosidad se convirtió en uno de los principales indicadores para medir el impacto que tuvo el proceso de recomposición económica sobre los hogares argentinos. Un análisis realizado sobre la totalidad de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), cruzada con información del padrón de ARCA, permite dimensionar el fenómeno desde otra perspectiva: no sólo cuánto dinero está en situación irregular, sino también quiénes son los deudores, cuánto deben y dónde está concentrada esa deuda.
El trabajo, realizado por el analista Matías Fernández, que utiliza datos de junio de 2026, muestra un fuerte incremento de la cantidad de personas que registran algún incumplimiento. La proporción pasó de 13,6% en octubre de 2024 a 27,8% en junio de 2026. Es decir, prácticamente se duplicó en menos de dos años.
Sin embargo, el dato requiere una segunda lectura. La cantidad de personas en mora no necesariamente se traduce en una crisis generalizada del crédito. De hecho, el análisis destaca que alrededor de 15 millones de personas tienen actualmente algún crédito y lo pagan mes a mes.
Una mora que creció, pero está muy concentrada
Uno de los principales hallazgos aparece cuando se observa la distribución de los montos adeudados. La mayoría de las personas que están en mora tiene deudas relativamente pequeñas.







