Científicos y conservacionistas utilizan la red internacional de radio-telemetría Motus, con el objetivo seguir y conocer las rutas y patrones de las aves que cruzan el Noreste de México durante su periodo de migración.
Por Néstor Iván Ascención Ríos
Pronatura Noreste*
Cada año, millones de aves cruzan el cielo del noreste de México rumbo a sus zonas de invernada. Muchas provienen de Canadá y Estados Unidos, donde se reproducen en primavera y verano, y viajan miles de kilómetros hasta llegar a nuestro país o continuar hacia Centro y Sudamérica. Pero ¿cómo sabemos cuáles rutas toman, dónde descansan o qué tan lejos viajan?
El noreste del país es un punto estratégico para estas especies debido a su ubicación geográfica. Actúa como un corredor biológico que conecta América del Norte con el resto del continente, ofreciendo una amplia diversidad de ecosistemas en ecorregiones clave como el Desierto Chihuahuense, la Sierra Madre Oriental, y los humedales costeros del Golfo de México. Estos hábitats brindan alimento, refugio y áreas de descanso indispensables para especies migratorias.








