Videos de jóvenes en plazas públicas son tendencia en las principales plataformas digitales.En distintas ciudades de México y Argentina, las competencias de farmear aura reúnen a multitudes de jóvenes que buscan destacar a través de duelos de gestos, miradas y actitudes. Aunque la escena puede parecer sencilla, la dinámica de estas batallas plantea una de las dudas más comunes entre quienes participan u observan, ya sea presencialmente o a través de las pantallas de sus dispositivos: cómo se pueden sumar puntos y así resultar ganador en estos encuentros.PUBLICIDADEl fenómeno, que ya llevó a su prohibición en escuelas de Costa Rica y en espacios públicos de Honduras, moviliza a adolescentes y jóvenes, principalmente de entre 14 y 20 años. El objetivo es sobresalir por creatividad, humor y dominio de los códigos digitales, en un ambiente donde la puntuación depende de la percepción colectiva y la habilidad de cada participante para captar la atención y provocar reacciones.PUBLICIDADLos puntos se obtienen por la originalidad, la reacción del público y la creatividad de cada intervención. (Foto: Infobae Argentina / Gustavo Gavotti)El término farmear viene del lenguaje de videojuegos y refiere a acumular puntos o recursos. En este contexto, aura es la actitud, el estilo y la capacidad de sobresalir entre los demás. Durante las competencias, los jóvenes suman puntos mostrando poses, gestos y recursos originales, mientras el público y el jurado valoran la confianza, el ingenio y la viralidad.PUBLICIDADExpresiones como “+10.000 de aura” o “aura 100%” se utilizan para calificar quién destaca más. El sistema de puntos no es numérico ni cerrado: depende de la reacción que logre cada participante, tanto en el momento como luego en redes sociales, donde los videos suelen viralizarse.La combinación de memes, expresiones virales y elementos visuales marca la diferencia en la competencia. (Foto: Infobae Argentina / Gustavo Gavotti)El repertorio de gestos y memes es un factor central para sobresalir. Muchos participantes recurren a gestos virales como el “Siuuuu” de Cristiano Ronaldo o el “mewing”, que consiste en marcar la mandíbula y adoptar una expresión desafiante.PUBLICIDADOtros se diferencian usando disfraces llamativos, por ejemplo trajes de rana o zuecos de goma gigantes, para ganar puntos a través de la creatividad visual.En estas competencias, la capacidad de improvisar y sorprender es clave. Las tendencias de TikTok e Instagram se mezclan con códigos propios de la cultura digital. PUBLICIDADGestos como el “six-seven” o coreografías improvisadas son parte de los recursos para impresionar al jurado y al público, lo que puede traducirse en una mayor puntuación.La seguridad al ejecutar movimientos y provocar risas suele inclinar la balanza a favor de los participantes más carismáticos. (Foto: Infobae Argentina / Gustavo Gavotti)La confianza al ejecutar una pose o referencia viral es valorada de forma especial. Quien se muestra seguro, logra captar la atención y mantiene la actitud durante el duelo, suma puntos frente a sus rivales.PUBLICIDADLa autoconfianza se refleja en la ejecución de movimientos, muecas y miradas, así como en la capacidad de sostener la atención de la audiencia.Además, el humor es clave para definir al ganador. Los encuentros premian a quienes, aparte de dominar los gestos, logran hacer reír o generar reacciones espontáneas en los asistentes.PUBLICIDADLas redes sociales han impulsado esta tendencia. (Foto: EFE/ Ritchie B.Tongo)La viralidad es un elemento central en la dinámica de puntaje. Las batallas suelen ser grabadas y difundidas en Instagram y TikTok, donde los videos pueden alcanzar miles de visualizaciones y comentarios.Asimismo, el impacto digital de un duelo influye en el reconocimiento de los participantes, que aspiran a ser identificados como poseedores de “aura infinita”.PUBLICIDADEl premio en las competencias de farmear aura puede ser monetario o simbólico, pero el reconocimiento social y digital es el objetivo principal para muchos. La cantidad de reacciones y la popularidad que se logra en redes sociales puede consolidar la reputación de un competidor y aumentar su “puntaje” más allá del evento presencial.