Más contenidoColectora, el puente Trementino II y 18 iniciativas universitarias abren una agenda de energía, conexión y talento con horizonte desde 2027.Obras en la Universidad de La Guajira, en Riohacha, que ilustran la expansión de la educación superior pública. Foto: Cortesia Ministerio de Educación.27.08.2026 09:39 Actualizado: 27.08.2026 09:39
La región fuera de los megaproyectos tradicionales estrena agenda económica local. En La Guajira, Cesar, Magdalena, Córdoba, Sucre y San Andrés coinciden una línea de energía, un puente que recuperará un corredor comercial y una cartera universitaria de largo plazo. No tienen igual escala ni fase, pero pueden ampliar empresas, empleo y formación.El dato más nuevo está en Colectora 500 kV, entre La Guajira y Cesar. Enlaza, filial del Grupo Energía Bogotá, reportó un avance promedio cercano al 80 por ciento y aplazó su operación plena al segundo trimestre de 2027. Sus 475 kilómetros permitirán conectar siete parques eólicos con 1.050 megavatios, cerca del 10 por ciento de la demanda máxima nacional.El tramo sur, Cuestecitas-La Loma, terminó obra civil, montaje y tendido y estaba en pruebas eléctricas. En el tramo norte, Cuestecitas-Colectora, 425 posiciones de torre tenían avance y había 56 kilómetros de línea tendida, según el balance del 18 de agosto. Fredy Zuleta, gerente general de Enlaza, dijo que el plazo es “mucho más certero y seguro”.El valor está en lo que la red habilitará: dará salida nacional a nueva generación y puede activar inversiones en parques, proveedores y servicios. Varios parques aún buscan financiación o están en obra, de modo que la nueva fecha de Colectora no impediría sus conexiones, según la empresa. El reto regional es que el viento también deje compras, formación y empleo local.La segunda señal está en Córdoba. El 27 de julio comenzó el nuevo puente Trementino II, en el sector Jalisco de Los Córdobas, sobre la Ruta Nacional 7401. La ANI fijó seis meses de obra y el 23 de enero de 2027 como fecha prevista de terminación. Tendrá 22,5 metros entre apoyos y cerca de 9,5 metros de ancho; sustituirá la estructura dañada por las lluvias del 8 de febrero.La intervención busca restablecer definitivamente la conexión de Montería y Los Córdobas con Urabá, útil para pasajeros y mercancías. Roberto Uparela, vicepresidente ejecutivo de la ANI, señaló que el paso provisional permitió “recuperar la conectividad y reducir las afectaciones sociales y económicas ocasionadas a las comunidades”.El tercer motor es el conocimiento. Un cálculo propio, hecho con la distribución por departamentos publicada por el Ministerio de Educación, arroja 18 iniciativas delConpes 4181 por unos $1,061 billones en los seis territorios incluidos. Son montos estimados para proyectos que empiezan su estructuración y ejecución entre 2026 y 2027, no 18 sedes terminadas. Su doble retorno será obra y compras en el corto plazo, y más capacidad para formar talento cerca de la economía local y retener talento joven dentro de la región.Puente Trementino II, en Los Córdobas, donde comenzó la construcción de la nueva estructura. Foto:Cortesia ANI.El mapa universitario de $1,06 billonesLa cartera de la educación superior abre el mapa más amplio, con dos cifras distintas. El Ministerio de Educación informó 18 intervenciones caribeñas por más de $404.000 millones, desde estructuración hasta ejecución. Esta nota toma otra base: las 24 iniciativas regionales del Conpes 4181, menos las de los dos departamentos excluidos. El resultado es un cálculo propio: 18 iniciativas por $1,06 billones en La Guajira, Cesar, Magdalena, Córdoba, Sucre y San Andrés y Providencia.Córdoba encabeza con $300.594 millones y cuatro iniciativas: tecnologías en los campus de la Universidad de Córdoba, fortalecimiento de la sede Montería y nuevas capacidades en Montelíbano y Ayapel. Sucre reúne $255.476 millones y cinco proyectos en Puerta Roja, Majagual, San Onofre, San Benito Abad y Arenal. Acercar la oferta puede reducir el costo de migrar para estudiar.Magdalena suma $219.985 millones para tres iniciativas: fortalecer la Universidad del Magdalena, ALUNA en Santa Marta y ampliar Costa Verde en Ciénaga. La Guajira, $154.354 millones para el bloque X en Riohacha, sedes en Maicao, Riohacha, Fonseca y Villanueva, y una nueva institución en Uribia-Nazareth. Cesar registra $68.841 millones para Curumaní. San Andrés y Providencia tienen $61.723 millones para el complejo del Infotep y educación superior en territorios étnicos rurales.Los valores son estimados, no contratos firmados. El Ministerio de Hacienda documentó $13,113 billones en pesos corrientes en vigencias futuras para el plan entre 2026 y 2036; $6,899 billones corresponden a educación superior nacional. Daniel Rojas Medellín, entonces ministro de Educación, afirmó en junio que buscaba “convertir esta inversión en obras para el país”.El retorno no se agota en metros cuadrados. Las obras pueden generar contratación y compras locales; después llegarían cupos, docentes, laboratorios y apoyo a empresas. La ganancia será mayor si cada sede ofrece programas ligados con energía, agroindustria, turismo, salud, agua y economía digital, y comparte capacidades con colegios, emprendedores y productores. Así, la inversión deja de ser un edificio aislado y se vuelve plataforma económica subregional.El valor que puede quedarse en el territorioEl cambio no estará solo en el acero, el concreto o los nuevos edificios, sino en la economía que crece a su alrededor. En La Guajira y Cesar, Colectora puede abrir mercado a transportadores, alojamientos, restaurantes, talleres y firmas de servicios. La meta será convertir contratos temporales en capacidades empresariales duraderas.En Córdoba, recuperar el corredor hacia Urabá puede estabilizar los viajes de productores, comerciantes y operadores turísticos. Menos incertidumbre en el paso facilita programar entregas, compras y recorridos, sobre todo para negocios sin rutas alternas eficientes.La cartera universitaria ofrece una ventaja: mover gasto, conocimiento y formación a ciudades intermedias y municipios apartados. Si las instituciones compran localmente, abren prácticas con empresas y orientan programas a las vocaciones de cada zona, la infraestructura puede dejar proveedores más fuertes, jóvenes con opciones cercanas y negocios mejor preparados para crecer. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







