Acceder a una universidad privada en el Atlántico es, para muchas familias, una frontera económica que pocas veces logran cruzar, pero que Combarranquilla lleva más de 15 años empeñada en derribar. Por eso, este año proyecta invertir más de 32.000 millones de pesos en programas educativos, una iniciativa sostenida que combina subsidios, becas universitarias, formación técnica y reconocimientos académicos para trabajadores afiliados y sus familias en el departamento.“Estamos convencidos de que la educación es el camino para generar desarrollo, progreso y comunidades. Si no hay educación, no hay futuro”, afirmó Ernesto Herrera Díaz Granados, director de Combarranquilla; y los números así lo confirman: a través del subsidio educativo, el beneficio de mayor alcance, proyecta entregar en 2026 un total de 68.817 auxilios educativos dirigidos a las familias afiliadas. Dentro de esta estrategia educativa, se destaca el programa Beca Progreso por la profundidad de su impacto generado desde su creación en junio de 2010 en alianza con la Universidad del Norte, y gracias al cual 161 jóvenes del Atlántico han podido cursar sus estudios superiores con matrícula cubierta total o parcialmente. De ellos, 71 ya se graduaron y varios trabajan hoy en países como India, Francia, Chile y Canadá. Clara Parra es una de estas jóvenes. Hija de una familia que le enseñó a soñar en grande, creció en el barrio Hipódromo del municipio de Soledad. Su hermana, Glennys Parra, llegó primero a Uninorte en 2011 gracias a la Beca Progreso. Clara siguió el mismo camino y, a pesar de una crisis económica que casi le impide llegar a la meta cuando su padre quedó desempleado, con el acompañamiento de Combarranquilla y el acceso al subsidio al desempleo, su familia logró manterse afiliada y ella pudo obtener su beca. Hoy vive en París, donde concluyó un máster en 2023 y trabaja en comunicación digital en una multinacional. “No transformamos a una sola persona, transformamos un entorno y una familia”, sostuvo el director de la caja de compensación. Esa perspectiva explica por qué la estrategia educativa de Combarranquilla ha avanzado con los años. Desde enero de 2026, la entidad incorporó la Beca Futuro, para programas de pregrado en la Universidad Metropolitana. A esta nueva iniciativa se suman 706 becas técnicas laborales anuales en su Centro de Formación, un programa que ya acumula 4.237 beneficiarios becados, entre los cuales más de 3.200 han egresado. Por otro lado, también se destaca el Premio a la Excelencia Académica, que entrega anualmente cerca de 100 computadores portátiles a bachilleres destacados como una herramienta fundamental para el desarrollo de sus estudios. Todas estas iniciativas evidencian el compromiso de Combarranquilla con la educación de sus afiliados, alineado con la premisa que la educación Transforma Vidas. Además de su apuesta por la educación, la Caja ofrece un completo portafolio de servicios que incluye subsidios, programas sociales, educación, cultura, ciencia, recreación, deportes, créditos y empleo, a través de los cuales impacta positivamente la calidad de vida de los afiliados y sus familias. Para Herrera Díaz Granados “el impacto de estas acciones encaminadas a la generación de bienestar integral para la población beneficiaria se amplía mediante el trabajo articulado con los empleadores afiliados, reafirmando nuestro propósito de Transformar Vidas”, concluyó. *Contenido elaborado con apoyo de Combarranquilla