SEÚL, Corea del Sur (AP) — La presunta falsificación de documentos por parte de un policía surcoreano en dos casos de personas desaparecidas ha dejado al descubierto lagunas en la supervisión policial y ha alimentado la desconfianza pública hacia la policía.Esas dos personas desaparecidas —y otras dos— fueron halladas muertas en Jeju, la isla turística más popular de Corea del Sur, en los últimos días, lo que desató un frenesí mediático. El escándalo también se produce mientras el país se prepara para reestructurar su sistema judicial que dará a la policía mayor autoridad, ya que los fiscales serán despojados de sus facultades de investigación.En respuesta a la preocupación pública, el presidente Lee Jae Myung instruyó a su primer ministro en una reunión del gabinete el martes para que explore maneras de reformar a la policía.Un oficial que cerró casos de personas desaparecidas En un caso, el oficial —a quien solo se ha identificado por su apellido, Bu— cerró el caso de una mujer de 37 años que desapareció hace más de tres meses sin confirmar que estuviera a salvo. Presuntamente, Bu mintió al novio de la mujer, diciéndole en ese momento que había logrado comunicarse con ella por teléfono, pero que ella pidió que no se revelara su paradero.