La Guardia Civil investiga el hallazgo de los cadáveres de un matrimonio irlandés de 48 (neozelandés) y 51 años (irlandesa) de edad en un chalet alquilado de la localidad valenciana de Cullera (24.700 habitantes, que se convierten en 150.000 en verano), cuyos cuerpos sin vida fueron encontrados este martes por la tarde por sus dos hijos menores de edad, ha confirmado a EL PAÍS el instituto armado. A falta de la autopsia, que determinará las causas de los fallecimientos, fuentes cercanas a la investigación señalan a ese diario que, en un principio, las muertes parecían violentas, pero ahora la principal hipótesis es que se trate de muertes accidentales.El equipo de Policía Judicial de Homicidios de la Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación. En un primer análisis de los cuerpos, hallados desnudos dentro de la bañera de hidromasaje, no se observaron signos de violencia, pero después se vio que “presentaban lesiones que parecían punzantes”, indica el diario Las Provincias, que adelantó la noticia. Este diario no descarta que la muerte pueda ser debida a una sobredosis de drogas. Los cuerpos de la pareja se encuentran en el Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde fueron trasladados a última hora del martes y donde este miércoles se les practicará la autopsia.Los cadáveres del matrimonio fueron hallados sobre las cinco de la tarde por sus hijos, de 14 y 15 años, en el jacuzzi de la vivienda, situada en la urbanización Cap Blanc, una de las zonas residenciales más exclusivas de la localidad turística y situada en la ladera de la montaña del Faro. La familia había alquilado el chalet adosado, de cuatro plantas, para pasar las vacaciones. Tras encontrar los cuerpos, los menores pidieron auxilio a un vecino, que llamó al teléfono de emergencias 112 para informar del hallazgo. La mujer, de 45 años, es originaria del condado de Monaghan, tocando a Irlanda del Norte, donde su familia, dicen, es “muy conocida”. Fuentes locales señalan que la noticia, al llegar a su localidad natal, ha dejado a la comunidad profundamente conmocionada, informa Daniel Postico, desde Londres. Su esposo, de 50 años, es ciudadano de un país de Australasia, sin precisar cuál. O sea, el marido parece que no es irlandés. La mujer llevaba una década viviendo y trabajando en Inglaterra.En un primer momento, una trabajadora social y una psicóloga de los Servicios Sociales del Ayuntamiento se hicieron cargo de los adolescentes, que están traumatizados, no hablan español y tienen necesidades especiales. Además, Emergencias activó un dispositivo de Cruz Roja con un psicólogo que dominaba el inglés y pudo hablar un poco con los adolescentes, que no saben español, tienen necesidades especiales y además se encontraban en “estado de shock”.Los niños de la pareja fallecida se encuentran ya con tres familiares, que han llegado de madrugada desde su país tras ser alertados del suceso y permanecen todos juntos en esta localidad costera, han indicado a Efe fuentes municipales, que han destacado que los menores han estado acompañados en todo momento.Gracias a los móviles de los hijos del matrimonio, la Policía Local y la Guardia Civil pudieron contactar con sus familiares, tres de los cuales cogieron de inmediato un avión y llegaron a las tres de la madrugada al aeropuerto de Alicante, adonde el Ayuntamiento de Cullera les envió un taxi para trasladarlos a un hotel de esta localidad, donde estaban alojados los adolescentes con la trabajadora social y la psicóloga municipales. Medios irlandeses como The Irish Times recogen en portada la noticia, pero no aportan más datos sobre el lugar concreto de procedencia de la familia o cuándo llevaban en Cullera.
Hallado muerto un matrimonio irlandés de 48 y 51 años en el jacuzzi de un chalet de Cullera (Valencia)
Las muertes parecían violentas en un principio, pero ahora la principal hipótesis es que sean accidentales, según fuentes cercanas a la investigación













