SucesosLas autopsias aclarar�n la hora de la muerte y la inc�gnita de por qu� murieron ambosVista de la urbanizaci�n donde viv�a la familia.Actualizado Jueves,
agosto
08:40Ni puerta forzada ni signos de intervenci�n de terceras personas. La Guardia Civil investiga la muerte de un matrimonio irland�s en el chalet que hab�an alquilado en Cullera (Valencia) con la principal hip�tesis de que pudo ser un fatal accidente.Los cad�veres del marido y la mujer, de 50 y 45 a�os, fueron encontrados la tarde del martes en el jacuzzi, desnudos, por sus dos hijos adolescentes de 16 y 14 a�os, ambos con necesidades especiales. Sin hablar castellano y conmocionados, avisaron a un vecino, que fue quien alert� a los Servicios de Emergencia. Los menores fueron atendidos por una psic�loga y una asistente social del Ayuntamiento de Cullera. En estado de shock, fueron trasladados a un hotel hasta que se localiz� a tres familiares que viajaron desde Irlanda para hacerse cargo de ellos.El grupo de Homicidios de la Guardia Civil espera el resultado de las autopsias para esclarecer algunas inc�gnitas de estas muertes. A pesar de que no se descarta que pudieran tomar alg�n tipo de sustancia, la principal hip�tesis es que sufrieran un accidente en la ba�era de hidromasaje, bien con un desvanecimiento o un fallo de funcionamiento. Eso ser�a compatible con las lesiones punzantes, pero leves, que presentan los cuerpos. Por qu� murieron los dos y qui�n lo hizo primero tambi�n se considera determinante. Se baraja que uno sufriera el accidente y el otro, en su auxilio, le provocara las heridas. Sin embargo, todas las l�neas de investigaci�n siguen abiertas.La dificultad para que los menores presten testimonio -por la lengua y el impacto emocional- impiden aclarar por qu� si fue un accidente nadie escuch� nada en la vivienda y tambi�n se ha analizado el agua del jacuzzi, turbia, para determinar si hay restos de alguna sustancia.Los servicios consulares irlandeses se han puesto a disposici�n de la familia y el diario irland�s Anglo-Celt asegura que se trata de "una familia muy conocida" en Castleblayney, una localidad del norte de Irlanda pr�xima a la frontera con Irlanda del Norte, que llevaba una d�cada viviendo y trabajando entre la isla y Londres.










