España afronta un cambio importante de tiempo en la recta final de agosto. Después de varias jornadas marcadas por temperaturas elevadas, la llegada de aire más fresco y la inestabilidad atlántica están provocando un notable descenso de los termómetros en amplias zonas del oeste y el interior de la Península, mientras las lluvias y tormentas seguirán apareciendo al menos hasta el viernes.
El contraste térmico es especialmente llamativo si se comparan las máximas del miércoles 26 de agosto con las previstas para este jueves 27. En algunas capitales, la diferencia se acerca a los 12 ºC en apenas 24 horas, dejando un ambiente mucho más fresco para estas fechas. Uno de los descensos más importantes se producirá en Castilla y León. En León, por ejemplo, la máxima pasa de unos 29 ºC a alrededor de 18 ºC, lo que supone 11 grados menos. Zamora, Palencia y Salamanca también experimentarán caídas cercanas a los 10 ºC, mientras que en Burgos y Segovia el descenso será de unos ocho y siete grados, respectivamente.
El cambio también será evidente en Galicia, donde las precipitaciones contribuirán a mantener a raya los termómetros. Ourense pasará de una máxima cercana a 30 ºC a unos 20 ºC, mientras Pontevedra rondará los 19 ºC después de haber alcanzado los 28 ºC. En Lugo, las máximas se quedarán alrededor de los 16 ºC.












