Un considerable sector de la ciudadanía española se encuentra lidiando con las dificultades que conlleva la situación de la vivienda en nuestro país. En este sentido, los precios alcanzan cifras cada vez más astronómicas en un mercado inmobiliario más prohibitivo cada día. Y es que son los jóvenes los que se ven más afectados al respecto.
Mientras parece no existir indicios de que el escenario se revierta a corto plazo, son muchos los que miran al pasado en un contexto que les recuerda a lo vivido en el año 2008. Es por ello que diversos individuos temen el riesgo de que dicho panorama se repita en la actualidad, una teoría que discuten diversos entendidos del ámbito económico.
Un buen ejemplo de ello es Santiago Niño Becerra. “Pienso que no hay burbuja en el mercado inmobiliario. Lo que hay son precios desbocados porque la demanda residencial es mayor que la oferta y bastante demanda está motivada porque hay escasos lugares en los que invertir. Además, en algunos bolsillos sobra dinero”, exponía el economista.
Indicios indeseables
El experto considera que el coste especialmente elevado que encuentranla mayor parte de la vivienda ofertada en el presente se aleja enormemente de la capacidad adquisitiva de los demandantes. Ese desequilibrio va en aumento con respecto a la gran cantidad de nuevos interesados en comprar un hogar que se suman cada día, por lo que la sensación de burbuja inmobiliaria se hace fehaciente entre la población.







