NoticiaRiver vs. Santa Fe. Foto: AFPPERIODISTA26.08.2026 21:56 Actualizado: 26.08.2026 22:14

Quién dijo que con leones se juega. Quién dijo que los leones se acobardan. No. Los leones no perdonan. Pueden estar heridos, disminuidos, sentirse cazados, y de repente, rugen y hacen temblar al que sea. Así, con esa furia, fue que Santa Fe le ganó a River Plate en su imponente Monumental. Allí, donde pocos sobreviven, don la presión asfixia, los cardenales lograron un heroico empate 1-1 en los 90 minutos y en los penaltis, eternos penaltis, se quedaron con la gloria de clasificar a los cuartos de final en la Copa Sudamericana. Los leones se relamen. La presión era evidente desde el inicio. El estadio Monumental se quería devorar a ese equipo de leones, a gritos y a mordiscos. Los jugadores de River Plate salieron a la cancha a destrozar a su rival, a no perder un segundo, a buscar el gol que les diera tranquilidad. En cinco minutos, Driussi, un incómodo atacante y un dolor de cabeza para Santa Fe, ya había tenido dos remates sin puntería. La defensa cardenal era agua. El nerviosismo parecía evidente. Repetto gritaba para que su equipo se enterara de que el partido ya había arrancado.River vs. Santa Fe Foto:AFPRiver, ese River en cuidados intensivos, era esta vez un monstruo de mil cabezas, decidido a levantarse de sus males justo contra el equipo colombiano. Santa Fe no lograba hacer dos pases seguidos. El que agarraba el balón sufría de inmediato el asedio de dos, tres, cuatro rivales. River parecía jugar con 20 jugadores. Santa Fe parecía que seguía en el vestuario, pese a los gritos de Repetto. El portero Asprilla no la tocaba, pero sentía el asedio, el terror, su territorio estaba flanqueado por hombres de banda cruzada. La amenaza era permanente. River llegaba y llegaba. Luego hubo un tiro de esquina y la pelota se paseó venenosa en el área cardenal. Todo eso y apenas iban 18 minutos... ¿Cuánto iba a aguantar Santa Fe? ¿Y si River hacía el gol, tenía Santa Fe con qué ir al frente? El partido era un solo sufrimiento, el de Santa Fe. La pausa de hidratación resultó bendita. River vs. Santa Fe. Foto:AFPSirvió. River tuvo algo de piedad, bajó el ritmo. Rodallega se percató y metió el primer susto a favor de su equipo con un disparo que se le fue muy alto. Pero fue un respiro cardenal. Salir de la trampa. Quitarse el asedio de encima. Es más, en la siguiente acción Santa Fe por fin pudo tocar, elaborar un centro de Torres que terminó en frentazo de Zapata a las manos del portero. “Así sí”, diría Repetto. “Sí podemos”, dirían los hinchas. Parecía que por momentos River se acordaba de sus fantasmas, y Santa Fe, de su heroísmo. Pero el partido mantenía su exigencia, sus nervios. Antes de que se fueran al descanso, los leones sintieron la cacería en sus predios: ataque de River, rebotes, el arquero en el piso, las piernas estiradas para hacer milagros, el desespero evidente, rechazos inconclusos, y al final la pelota afuera...River vs. Santa Fe. Foto:AFPEl descanso parecía que le venía bien a Santa Fe, porque en el arranque del segundo tiempo lanzó un contragolpe con el que puso a temblar a River, con un remate de Bustos, quien quería sacudirse de sus fallos en el juego de ida, pero el arquero le evitó el desquite. Lo que vino después parecía que sepultaba el plan y las aspiraciones cardenales. River por fin encontró la puntería que le faltaba. Driussi, que tanto lo había intentado, apareció en el segundo palo para estirar su pierna y aprovechar el letargo de la zaga para mandar la pelota a la red. 1-0. Iban 52 minutos.River vs. Santa Fe. Foto:AFPSolo entonces Santa Fe se acordó de su furia. Fue al ataque. Fagúndez casi cuelga al portero Beltán. River dio un paso atrás y sintió que esa manada se le venía encima y estaba embravecida. Luego, tiro de esquina, Palacios remató y mano en el área: ¡penalti!, gritaron todos los santafereños en cualquier parte del mundo. Fagúndez, que le pidió la pelota a Rodallega, disparó con potencia, con el alma de león; Beltrán casi la agarra, pero fue un misil lo que entró a su red. 1-1. Así se fueron a los penalti. La tanda fue interminable, pero los santafereños se impusieron 7-8, con protagonismo del arquero Asprilla (el reemplazo de Marmolejo), quien atajó uno y anotó el definitivo, para una clasificación con épica y heroísmo. Porque con los leones nunca se juega...PABLO ROMERORedactor de EL TIEMPO@PabloRomeroETMás noticias de deportes Sigue toda la información de Deportes en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.