Un celular fue lanzado desde más de 30 kilómetros de altura y cayó directamente sobre la superficie terrestre sin sufrir daños.
El experimento permitió a una empresa de fundas para teléfonos establecer un récord Guinness al demostrar la resistencia de uno de sus productos en condiciones extremas.La compañía tecnológica RhinoShield y la firma británica Sent Into Space realizaron el lanzamiento en Kiruna, Suecia, el pasado 24 de junio.
El teléfono, protegido con una funda AirX, fue soltado desde una altura de 30.607 metros y posteriormente recuperado completamente intacto.
Es una altura más de tres veces superior a la que suelen alcanzar los aviones comerciales, situada alrededor de los 9.000 metros.El registro corresponde al mayor lanzamiento de un teléfono móvil dentro de una funda desde una gran altura sobre una formación natural.
También superó ampliamente la altura del monte Everest, que alcanza los 8.848 metros sobre el nivel del mar.El teléfono fue transportado hasta la estratosfera mediante un globo y liberado sin paracaídas.










