El Gobierno de Javier Milei eligió al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES como una pieza central de su nuevo esquema para ampliar el financiamiento hipotecario. Sin embargo, el mecanismo no implica que el organismo previsional se convierta en un banco ni que quienes busquen comprar una vivienda deban solicitar allí su crédito.
El rol del FGS será aportar fondeo a las entidades financieras para que puedan contar con recursos a plazos más largos y, de esa manera, ampliar la cantidad de créditos hipotecarios destinados a vivienda.
El programa anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, contempla hasta $2 billones y se instrumentará mediante licitaciones. La primera convocatoria será por $200.000 millones y, en cada instancia, los bancos podrán acceder a una parte de los recursos, con un límite del 20% por entidad.
Cómo funcionará el nuevo esquema de créditos hipotecarios
El mecanismo contempla colocaciones del FGS ajustadas por UVA. Para los bancos, las condiciones de fondeo variarán según el plazo. Las colocaciones a un año tendrán una tasa mínima de UVA + 2,5%, mientras que las de cinco años tendrán una tasa mínima de UVA + 4,5%.














