Nueva York (EFE).- La tecnológica OpenAI tardó ocho días en detectar que varios de sus agentes de inteligencia artificial (IA) habían accedido a los sistemas de la plataforma de aprendizaje Hugging Face durante una prueba de ciberseguridad, según un informe publicado este miércoles que revela nuevos detalles del incidente.

En un informe técnico de 37 páginas, la empresa reconstruye el comportamiento de dos de sus modelos, GPT-5.6 Sol y otro aún no presentado en público, durante una prueba de ciberseguridad, y explica que los agentes consiguieron «escapar de un entorno de pruebas con acceso muy limitado a internet».

El pasado 21 de julio, la creadora de ChatGPT ya reconoció que los modelos lograron salir del entorno de pruebas, acceder a internet y jaquear la plataforma en un intento de hacer trampa en una evaluación de ciberseguridad llamada ExploitGym.

Fotografía de archivo del logo de OpenAI junto a un ordenador en la página web de ChatGPT. EFE/EPA/ Wu Hao

Según explicó entonces la compañía, los dos modelos estaban siendo sometidos a una evaluación diseñada para determinar el alcance máximo de sus capacidades.