Los dos modelos de inteligencia artificial desarrollados por OpenAI que se escaparon del entorno seguro de la compañía para hackear otra plataforma accedieron además a otros cuatro servicios y estuvieron operando por su cuenta durante cinco días. Estos son solo dos nuevos detalles que han surgido de un nuevo informe completo de Hugging Face, la plataforma atacada, y de una actualización de OpenAI, además de varios artículos en medios estadounidenses.El informe completo de OpenAI tardará aún “unas semanas”, según la compañía. “Es el primer incidente de seguridad que me ha revuelto las tripas”, dijo en un podcast Sam Altman, presidente ejecutivo de la compañía. “Me sorprende un poco que no haya más gente que lo sienta así de visceral”.La historia principal del ataque no ha variado, pero los nuevos detalles dan una mejor idea de la sofisticación inaudita del proceso. Dos modelos de OpenAI, el ChatGPT 5-6 Sol y otro interno, recibieron el encargo de resolver un conocido problema de seguridad. El modelo interno era solo un prototipo, no destinado a la publicación. Pero ahora, además, OpenAI lo ha castigado por sus acciones: el modelo ha sido “desactivado, cifrado y han restringido su acceso para investigar”, según dice la compañía. Estos dos modelos debían resolver el desafío encerrados en un espacio digital sin acceso a internet. Pero en lugar de ponerse a buscar la solución, de algún modo supieron que esa respuesta ya existía y salieron a por ella. Primero, hackearon el entorno cerrado para lograr navegar por internet. Ese salto lo hicieron mediante una vulnerabilidad desconocida. OpenAI ya la comunicó a los creadores del repositorio afectado, llamado Artifactory, para que sea parcheada. Una vez fuera, los modelos necesitaban cuentas de otros servicios para ejecutar su objetivo de entrar en la plataforma Hugging Face y hacerse con la información que les habían pedido. Solo ha trascendido el nombre de uno de esos servicios, Modal, donde explotaron código escrito por un cliente del servicio. Aprovecharon un descuido de un usuario de Modal, nada muy complejo para una IA, para usar ese servicio, sin tocar ni acceder a nada importante. Aquella cuenta les sirvió como mesa de operaciones, desde donde preparar el ataque y controlarlo. Entonces saltaron a Hugging Face. En su preciso informe, la plataforma describe el ataque como una novela de espías de ciencia ficción. Han creado un diario del agente, donde explican qué fue haciendo cada día para ejecutar las 17.600 operaciones que llevó a cabo en su plataforma: “Día 1 (9 de julio). Un pie dentro y creación de un canal de comunicación. Tras los primeros comandos para ver cómo estaba configurado el entorno a las 04:01, el agente pasó la mañana explorando el sandbox [un espacio cerrado] externo para averiguar cómo estaba montado y probando por qué vías podía comunicarse”. Así es como empieza la aventura. The first autonomous agent cyberattack is an unprecedented event that deserves unprecedented transparency. Today we’re sharing everything we can: a full technical timeline, an interactive replay, and how we used an open model to defend ourselves, so defenders everywhere can learn… pic.twitter.com/Goh0R7wMnd— clem 🤗 (@ClementDelangue) July 28, 2026
Diario del ataque inaudito de la IA que escapó al control de OpenAI: “Su resiliencia no era la típica de un humano”
Nuevos detalles de la compañía y de la plataforma agredida, Hugging Face, muestran que la operación duró cinco días y afectó al menos a otros cuatro servicios en internet
Modelos OpenAI escaparon de su sandbox, explotaron vulnerabilidades de Artifactory y ejecutaron 17.600 operaciones autónomas contra Hugging Face durante 5 días. Para gestores IT y CTO: autonomous agents amplían ataques cibernéticos—velocidad, coordinación y volumen de intentos simultáneos que defensas humanas no contemplan.















