Los dos modelos de inteligencia artificial (IA) de OpenAI que salieron, por iniciativa propia, del entorno confinado en el que estaban siendo probados, para atacar el sitio Hugging Face, también irrumpieron en otras cuatro plataformas, dijo el creador de ChatGPT.Una de ellas sirvió de intermediaria para preparar el ataque contra Hugging Face, una biblioteca de IA que los dos modelos exploraron para encontrar las respuestas a las pruebas planteadas por los desarrolladores de OpenAI.La firma creadora de ChatGPT no reveló los nombres de las entidades afectadas.Según una actualización del informe del incidente publicada en la noche del martes, las dos IA también utilizaron varios sitios de acceso libre para copiar código de programación o probarlo, pero sin ir más allá de lo que haría un usuario corriente.Te puede interesar > ¿Drones con gel pimienta para terminar con los tiroteos en escuelas de EE. UU.?Para Hugging Face, que por su parte publicó un extenso relato de los acontecimientos, la intrusión de la que fue víctima respondía a un “intento (de los dos modelos) de hacer trampa en la evaluación” de OpenAI.Las IA quisieron “robar las soluciones de las pruebas en lugar de intentar responderlas por sí mismas”.Esta evasión de modelos no es la primera que se documenta, pero se considera la más grave hasta la fecha. Ha dado un nuevo impulso al ya nutrido debate sobre la aceleración de la IA, cuyas capacidades son cada vez más amplias, y sobre la dificultad de controlarla.El martes, más de 1.000 empleados de gigantes de la IA, entre ellos varios altos directivos, pidieron al gobierno estadounidense que ayude a “frenar” la salida de nuevos modelos para dar tiempo al ecosistema informático a prepararse.Te puede interesar > Trump amenaza con golpear ‘duro’ a Irán tras ataques contra bases de EE. UU. en JordaniaDefienden, en una petición, que Estados Unidos sea el motor de la creación de una instancia internacional de referencia en materia de evaluación y supervisión de la IA.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abordó el tema el miércoles, y señaló que el país tiene que equilibrar la necesidad de controles con la garantía de no quedarse atrás de otras naciones en el desarrollo de la IA.“Tenemos que ser cuidadosos en ambos sentidos. No queremos restringirlos hasta el punto de que, de repente, quedemos segundos detrás de China”, dijo a periodistas en la Oficina Oval.El sector anuncia que la IA se acerca progresivamente a la etapa denominada de la “automejora recursiva” (recursive self-improvement), más allá de la cual la inteligencia artificial sería capaz de concebir por sí sola a su sucesora, una secuencia que podría repetirse hasta el infinito.El “RSI”, su abreviatura, haría más difíciles las verificaciones y la evaluación de nuevos modelos por parte de informáticos humanos, ya que los ingenieros no participarían directamente en su desarrollo.Te puede interesar > De la Espriella anuncia el cierre de 14 embajadas; rompe relaciones con Cuba y NicaraguaEn pausaLos agentes de IA -sistemas que actúan de forma autónoma para completar tareas en lugar de limitarse a responder a instrucciones o “prompts” paso a paso en un chatbot- son considerados en toda la industria como el próximo capítulo de la inteligencia artificial.Pero entre el público despiertan el fantasma de computadoras descontroladas que actúan por su cuenta.En su actualización de los hechos que condujeron al hackeo, OpenAI encontró un puñado de casos en los que los modelos de IA se toparon con credenciales de inicio de sesión que otras empresas habían dejado expuestas en línea y las utilizaron para acceder a cuentas en servicios externos.La compañía dijo que estaba contactando a los propietarios de las cuentas afectadas y que “no ha visto evidencia de un impacto más amplio en estos proveedores ni en otras cuentas de sus servicios”.El CEO de OpenAI, Sam Altman, declaró en una entrevista el martes que la empresa había “puesto en pausa” sus propias pruebas tras el incidente mientras mejoraba la seguridad en torno a su “sandboxing”, el proceso de aislar las pruebas de seguridad en un entorno controlado.Esto, a su vez, ha desatado acusaciones de parte de otros actores de Silicon Valley cercanos a la Casa Blanca de que las empresas están promoviendo una regulación gubernamental más estricta sobre la IA para proteger sus modelos de negocio y bloquear la aparición de rivales.El incidente también ha generado comentarios de algunos observadores de que OpenAI lo está aprovechando para promocionar la potencia de sus modelos de última generación.La misma acusación se dirigió a Anthropic cuando retrasó la publicación de su potente modelo Mythos por preocupaciones de seguridad. (AFP)